Una medida en la buena dirección pero insuficiente. La reforma financiera anunciada por el Gobierno esta semana es bienvenida. Se entiende como un paso necesario para devolver la confianza en el sector y en España, pero los expertos advierten que sus efectos tardarán en sentirse en la reactivación del crédito, la caída de los precios inmobiliarios o la mejora de la financiación mayorista de la banca, en definitiva sus objetivos primordiales.

El débil entorno económico y la crisis soberana europea pesan mucho y de su mejora dependerá tanto el éxito de la reforma financiera, como la bajada de la prima de riesgo de España o el regreso de la inversión extranjera. El camino del saneamiento, los ajustes y las reformas estructurales es el correcto, aseguran los expertos, pero la respuesta definitiva a la crisis financiera solo llegará si Europa también encuentra la receta acertada para reactivar la economía.

“Las medidas del Gobierno van en la buena dirección pero para que sean efectivas de verdad hace falta crecimiento económico. Sin crecimiento, los activos inmobiliarios de los bancos se deteriorarán más y nos mantendremos en un círculo vicioso”, resume Juan Ignacio Crespo, analista financiero. “Es una medida muy importante para recuperar la confianza porque finalmente se ha reconocido un problema de solvencia. Es una condición necesaria pero insuficiente. El problema es que la coyuntura económica es mala y estamos inmersos en ajustes. Dudo que fluya el crédito”, explica Joaquín Maudos, catedrático de la Universidad de Valencia.

Los expertos lo tienen claro. Si el objetivo final del Ejecutivo es acabar con la crisis bancaria y la sequía de crédito, la principal prioridad para conseguirlo debe ser terminar con la recesión. El saneamiento del sector financiero es bienvenido y necesario pero por sí solo resultará insuficiente para lograr una mejora sustancial del entorno actual. “Pensamos que los 50.000 millones de provisiones extra no serán suficientes. Si se deteriora la economía va a hacer falta más saneamiento”, avisa Alfonso García Mora, director general de AFI.

La llave está en encontrar la forma de romper el círculo vicioso en el que al empeorar las expectativas económicas las entidades no dan crédito, lo que a su vez deteriorará aún más las previsiones de crecimiento. Y muchos solo ven una receta realmente efectiva: ayuda del exterior y relajación de las exigencias de ajuste de déficit. “Ojalá se modere la exigencia de ajustar el déficit al 4,4% este año porque si no, la caída del PIB puede ser incluso superior al 1,7% que pronostica el FMI”, avisa Maudos. “La única esperanza es que Alemania entre en recesión y se de cuenta de que vamos en la mala dirección con tantos ajustes”, coincide Jesús Palau, profesor de Esade.

El escenario económico ha empeorado tanto en los últimos meses que la demanda de vivienda apenas ha reaccionado en España a la caída de los precios, un retroceso que alcanza ya el 20% desde los máximos de 2008 y que puede profundizarse otro 8% este año. “Exigir el saneamiento al sector financiero es obligar a dar salida a los pisos porque es más rentable vender con descuentos que provisionar. El tema está en ver si hay demanda solvente”, explica Maudos. Una vez más la situación económica determinará si finalmente se consigue o no dar salida a la cartera de activos inmobiliarios de la banca. Será clave que los precios se ajusten al nivel de renta.

Las entidades tienen provisionados en un 25% de media los pisos o promociones terminados que entran en cartera; un 27% las promociones en curso y un 31% el suelo, requisitos que con la nueva normativa elevan la dotación exigida al 35% para las promociones finalizadas y viviendas; hasta un 65% para aquellas en marcha, mientras que para el suelo el requisito se eleva al 80%. En otras palabras, si antes los bancos que ponían a la venta activos inmobiliarios adjudicados ofrecían descuentos que como mucho igualaban las pérdidas que ya habían asumido en libros, ahora tendrán incentivos mucho mayores para rebajar el precio de las casas u otros activos a la venta para poder liberar el capital provisionado y aflorar beneficios.

La duda es si finalmente habrá o no demanda solvente cuando las previsiones de crecimiento y empleo no hacen más que empeorar, con el país a las puertas de otra recesión. “El problema de demanda es serio. ¿Quién va a comprar una vivienda con cinco millones de parados, inestabilidad y precariedad laboral entre los que demandan la primera vivienda?”, avisa García Mora.

El otro gran reto del Gobierno, reactivar el crédito, se encontrará con obstáculos similares dada la debilidad de la demanda y las necesidades de capital del sector. No hay que olvidar además el efecto negativo que tendrá la reforma en los resultados del sector y habrá que ver si las provisiones extra por 50.000 millones bastan o se quedan cortas ante un deterioro adicional del ladrillo, a cuenta de nuevo de la crisis económica.

La buena noticia es que el saneamiento de la banca es positivo. En principio, si el mercado considera que la limpieza es realista, debería mejorar la percepción de los inversores sobre los bancos españoles y facilitar su acceso al mercado mayorista.

La limpieza de balances ayudará pero muchos expertos creen que las dificultades de financiación del sector en el mercado seguirán muy ligadas a la crisis soberana europea. Europa aún no ha encontrado una solución definitiva para Grecia y en el mercado crece la inquietud por lo que pueda ocurrir con Portugal. Además, no hay que olvidar que el BCE ha asegurado las necesidades de liquidez del sector para los próximos tres años, lo que reduce la presión que tienen para emitir en el mercado cuando pueden conseguir financiación más barata de la autoridad monetaria.

Santander emitió cédulas esta semana con fuerte demanda. Una buena señal. BBVA podría seguir sus pasos pronto pero no hay que olvidar que ambos siempre han tenido abierto el mercado. La clave es el precio y este sigue siendo alto para todos. ¿Cuánto tardará en bajar?

Rating del Frob

Fitch ha rebajado el rating de los bonos emitidos por el FROB hasta A, como consecuencia de la rebaja reciente a España de AA- a A. El capital del FROB aumentará desde 9.000 a 15.000 millones de euros como parte de la reforma del sistema financiero aprobada el viernes.

Fuente: cincodias.com http://www.cincodias.com/articulo/d/buen-paso-restablecer-confianza-espana/20120204cdscdicnd_2/