La última crisis gubernamental en Portugal en julio, que terminó con la salida de su ministro de Finanzas y la formación de un nuevo gabinete, puso de manifiesto las fuertes fisuras que provoca en el ejecutivo de coalición la impopular aplicación del programa del rescate. Barclays señala en su informe de agosto sobre el país luso que Portugal necesitará medidas de financiación adicional y cifra en un 50% la probabilidad de que requiera un nuevo rescate cuando culmine el plan de ayuda en 2014. Eso sí, no es el escenario base que maneja la entidad británica, sobre todo por el temor al efecto contagio sobre otros países periféricos. Según este análisis, una crisis política acarrearía desviaciones presupuestarias y un retraso en las reformas estructurales.

Frente a estos malos augurios, en el lado positivo se encuentra el regreso al crecimiento de la economía portuguesa en el segundo trimestre del año (1,1%), que llega después de diez trimestres de caídas. Eduardo Henriques, consejero económico y comercial de la Embajada de Portugal en España, apunta otros datos alentadores como el aumento de las exportaciones, de la producción industrial y de la confianza del consumidor, así como la reducción del déficit comercial.

Aun así, debido a la latente inestabilidad política,Daniel Pingarrón, analista de IG Market, afirma que Portugal “es una inversión de elevado riesgo”. Cree que puede resultar interesante por la relación entre el riesgo y la rentabilidad, pero recomienda no exponerse demasiado al mercado luso y diversificar la inversión.

Los expertos no aconsejan comprar deuda pública. No obstante, el país ha vuelto al mercado de deuda y esta semana, el Tesoro portugués colocó 1.000 millones de euros en letras a corto plazo. Por los bonos a tres meses pagó un interés medio del 0,76% y por los bonos a tres años ofreció una rentabilidad media del 1,62%. El interés de su bono a diez años se sitúa en el 6,5%, un punto por debajo del máximo anual alcanzado en julio.

Los expertos sí encuentran algunas opciones atractivas en el mercado de renta variable. “Las caídas de los principales índices europeos pueden dar lugar a un potencial de revalorización a medio y largo plazo”, explica Victoria Torre, analista de Self Bank.El principal índice de la Bolsa lusa, el PSI 20, ha caído casi un 50% desde el 1 de agosto de 2007, antes del estallido de la crisis.Torre afirma que se deben “seleccionar compañías solventes, con capacidad de generación de caja y muy bajos niveles de deuda”. Henriques destaca que “la mayoría de las empresas cotizadas en el PSI 20 tienen un alto grado de internacionalización, por lo que sus resultados no se ven afectados directamente por la situación interna de Portugal, en relación a su consumo interno”.

Recientemente, los analistas de UBS señalaron que “la debilidad del mercado podría ser una oportunidad en acciones generadoras de efectivo bien capitalizadas con buen valor como Banco Espirito Santo, Energías de Portugal, y Zon Multimedia”.

Fuente: cincodias.com http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624600/s/3057b145/sc/2/l/0L0Scincodias0N0Carticulo0Cmercados0Cportugal0Ependientes0Efragil0Ecoalicion0Egobierno0C20A130A824cdsncdmer0I50C/story01.htm