Novagalicia está en plena cuenta atrás para la subasta por la que pasará a manos privadas. El desenlace está previsto para octubre, mientras BNP Paribas está en plena tarea para preparar el cuaderno de venta para los posibles compradores. Y de cara a la culminación de todo el proceso, la entidad gallega ha presentado unos resultados del primer semestre en los que se refleja con claridad el objetivo de presentar un balance lo más saneado posible, en un intento de persuadir las aspiraciones de unos aspirantes a la compra que reclaman al FROB –por ahora sin éxito– la concesión de esquemas de protección de activos o de algún otro tipo de reclamo con el que prevenir el impacto de la morosidad.

Novagalicia obtuvo en el primer semestre del año un beneficio neto consolidado de 47 millones de euros. Supera la estimación avanzada por la propia entidad el plan de recapitalización presentado a Bruselas en el pasado año, con una previsión de beneficios para todo 2013 de 19 millones de euros, según explica la entidad. Aunque la nota más destacada de los resultados está en el esfuerzo en provisiones, que ha sido posible gracias a las pluvalías logradas en el canje de preferentes y subordinadas –a un precio muy inferior al nominal– y que han generado ganancias a la entidad por 564 millones de euros, destinados al 97% a saneamientos extraodinarios.

Novagalicia ha podido así hacer frente al ejercicio de transparencia en la clasificación de créditos refinanciados al que el Banco de España ha obligado a todo el sector, con el que se busca aflorar morosidad oculta y que deberá estar concluido en septiembre. Y en el caso del banco gallego, el 91,7% de sus refinanciaciones han sido clasificadas al cierre del primer semestre como dudosos o subestándar. La entidad tiene ya provisionados un 30,8% de esas refinanciaciones.

La entidad ha destinado a saneamientos extraordinarios en el primer semestre un total de 544 millones de euros, “con el fin de cubrir contingencias futuras”, explica en un comunicado. La cifra incluye un aumento de la provisión genérica, la que se dota por la mera creación de un crédito, de 166 millones de euros. Y el total de esta provisión asciende en el banco a 425 millones de euros, el máximo posible de acuerdo con el mecanismo establecido por el regulador para su cálculo.

La morosidad del grupo asciende al 16,1%. Y si se tiene en cuenta únicamente el negocio bancario en Galicia es de tan solo el 0,6%, un indicador que se dispara en la región al 9,5% si se incorporan los activos en saneamiento, es decir, la conocida como Unidad de Gestión de Activos Singulares (UGAS), en la que se aglutinan los activos que no fueron traspasados al ‘banco malo’.

En cuanto al negocio, NCG Banco ha sufrido un descenso en los depósitos a clientes del 0,89% en el semestre, si bien se han registrado ligeros aumentos en mayo (+0,72%) y junio (+1,3%). El banco, que posee una abrumadora cuota de mercado en Galicia de alrededor del 40%, ha devuelto a los clientes afectados por la venta de preferentes un total de 497 millones de euros, que ya provisionó al inicio del proceso de arbitraje, al que se han acogido 37.688 clientes –de un total de 75.266– que han recuperado el cien por cien de su inversión.

Evo Banco, la filial que engloba la actividad de fuera de Galicia, Asturias y León –corazón del negocio de NCG banco– y que será vendida en septiembre, ha registrado pérdidas en el semestre de 31,7 millones de euros.

 

Fuente: cincodias.com http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624600/s/309c26c1/sc/36/l/0L0Scincodias0N0Carticulo0Cmercados0Cnovagalicia0Egana0E470Emillones0Ejunio0Edepura0Esubasta0C20A130A830Acdsncdmer0I60C/story01.htm