Las emisiones de deuda se aceleran. “El mercado está totalmente abierto. Todas las colocaciones han conseguido libros con importante sobresuscripción. Hacía tiempo que no se veía algo así”, señalaban ayer desde una de las entidades involucradas en las operaciones.

Un entorno de mercado muy favorable que hace prever más colocaciones a corto plazo. “Veremos más operaciones siempre y cuando no tengamos ningún susto de Grecia”, añadían ayer desde un banco colocador.

Santander se encargó de reabrir el mercado de capitales en España la semana pasada con una emisión de cédulas a tres años. El éxito de la entidad cántabra animó a Sabadell a seguir sus pasos el lunes y ayer ya llegó una avalancha de operaciones gracias a la receptividad del mercado. Un contexto favorable que también facilitó numerosas operaciones a nivel europeo, algunas de ellas incluso a plazos más largos que las españolas. Allianz, por ejemplo, emitió a 10 años, algo que no ocurría hacía tiempo.

En España, dentro del sector financiero español, BBVA y Banesto movieron ficha, mientras que en el terreno empresarial el protagonismo recayó sobre Telefónica y Repsol. Colocaciones que gracias a la fuerte demanda y al interés de inversores extranjeros permitieron a los emisores vender a precios más bajos que en las anteriores emisiones.

BBVA fue un paso más allá al atreverse, además, con una emisión de deuda sénior, un tipo de bonos que no está respaldado por activos hipotecarios como es el caso de las cédulas y que por ello entraña más riesgo para el comprador.

La acogida fue muy buena. Emitió 2.000 millones a 18 meses y gracias a la elevada demanda -recibió peticiones por 3.000 millones en la primera hora de la colocación- pudo reducir el precio inicial de 200 a 193 puntos básicos sobre midswap (la referencia para este tipo de emisiones), lo que deja el cupón en el 3% y supone también una sustancial rebaja respecto a la última emisión de BBVA, realizada el pasado mes de octubre, cuando pagó 250 puntos básicos por colocar 750 millones en otra operación de las mismas características.

La emisión de BBVA, además, tuvo buena acogida en el exterior. El 80% fue a parar a inversores extranjeros, mientras que por tipo de emisor el 45% se adjudicó a fondos, el 35% a bancos y el 15% a compañías de seguros.

Banesto, por su parte, siguió los pasos de Santander y Sabadell al animarse ayer con una emisión de cédulas, pero a diferencia de sus rivales lo hizo a cuatro años en vez de a tres. Colocó 500 millones tras recibir peticiones por 1.800 millones y lo hizo a un precio de 235 puntos básicos sobre midswap, con dos tercios de las órdenes de institucionales extranjeros. Un resultado que se lee positivamente en el mercado al tratarse de una emisión a un plazo superior a los tres años que presta dinero el BCE. El cupón quedó en el 3,75%.

Caen los costes

En el terreno empresarial también hubo movimientos. Destacó la emisión de Telefónica. La operadora colocó 1.500 millones en bonos a seis años y los hizo a un diferencial de 300 puntos básicos sobre midswap, un cupón del 4,797%, también inferior al barajado inicialmente y al de la emisión de octubre cuando colocó bonos a cuatro años por 1.000 millones a un diferencial de 310 puntos básicos, lo que suponía un tipo del 4,967%. La demanda extranjera fue clave con una participación del 90%.

Repsol tampoco quiso pasar por alto la receptividad del mercado y decidió ampliar en 250 millones de euros una emisión anterior que vence en febrero de 2019. El precio de la operación se fijó en 240 puntos básicos sobre midswap, un cupón del 4,875%.

Fuente: cincodias.com http://www.cincodias.com/articulo/mercados/grandes-empresas-abren-mercado-bonos-alud-emisiones/20120208cdscdimer_7/