España ha vuelto a situarse en el centro de las miradas. La tregua lograda en los últimos meses gracias a los recortes y a las reformas aplicadas para reducir el déficit ha dejado de tener efecto. Las débiles perspectivas de crecimiento anunciadas para este año por el Gobierno (prevé una caída del PIB del 1,7%) y el desafío a Bruselas que ha supuesto fijar el objetivo de déficit en el 5,8% (frente al 4,4% que todavía exige la UE para 2012) han tenido una acogida fría en el mercado. La prima de riesgo, pese a caer ligeramente ayer, ha vuelto a situarse en los 331 puntos básicos y la Bolsa española ahonda su mal comportamiento relativo con Europa.

El entorno económico ha reducido la capacidad de maniobra del Gobierno y a medida que se va quedando sin munición para sorprender, aumenta la desconfianza. Una situación que ha empeorado los últimos días debido a la inquietud que genera el impacto para España del resultado del canje griego.

El resultado de la sesión de ayer es un claro ejemplo. El Ibex perdió un 0,06% cuando en el peor momento del día llegó a caer el 1%. En los últimos compases de la sesión las compras, alentadas al conocerse que la aceptación del canje en Grecia va por buen camino, suavizaron la caída pero el Ibex terminó en negativo mientras las subidas se impusieron en el resto de la región. Oscilaron entre el 1,11% de la Bolsa italiana y el 0,44% del Footsie.

La Bolsa española se ha situado así en los 8.161,8 puntos y se mantiene como el único índice europeo que pierde en lo que va de año. En concreto acumula una caída del 4,7% frente a la subida del 6,29% del Euro Stoxx o la ganancia del 13,15% del Dax. Una diferencia que algunos achacan también a la composición del índice, muy sesgada hacia el sector financiero y con un importante peso del sector de la energía.

Las próximas sesiones se perfilan clave. Los inversores privados tienen hasta mañana por la tarde para anunciar si aceptan o no el canje y al cierre de la sesión en Europa la aceptación rondaba ya el 58%. Una cifra que se acerca al mínimo del 75% que aspira obtener Grecia.

Los expertos no descartan que la tensión persista hasta que se confirme la reestructuración de la deuda en Grecia, algo por lo que apuesta la mayoría. De hecho muchos inversores consideran las caídas recientes como una oportunidad de compra al considerar que los efectos de la segunda subasta de liquidez del BCE seguirá beneficiando al mercado.

A la espera de la resolución final del canje griego, los inversores pudieron digerir con algo de optimismo la encuesta de empleo privado de ADP. Mostró que las empresas en EE UU crearon 216.000 puestos de trabajo en febrero, superior a los 170.000 de enero y a los 215.000 previstos por el consenso. El viernes los datos de empleo oficiales darán más pistas.

Fuente: cincodias.com http://www.cincodias.com/articulo/mercados/bolsas-recuperan-esperanza-final-feliz-grecia/20120308cdscdimer_5/