Sale dinero de los balances de las entidades financieras aunque los datos no son  para nada preocupantes. A cierre de julio había 1,491 billones de euros depositados en bancos españoles; es la menor cifra desde agosto del año pasado: son 35.068 millones menos en la entidades financieras patrias, según los datos publicados hoy por el Banco de España.

Eso sí, las estadísticas del organismo que dirige Luis María Linde revelan que las familias no fueron las responsables de la bajada, pues retiraron la relativamente escueta cantidad de 1.198  millones el mes pasado y mantienen un total de 737.144 millones. Fuentes financieras explican además que este descenso es puramente estacional: se produce históricamente todos los meses de julio.

Entre los culpables del retroceso en el importe total aparecen destacados los extranjeros, que han retirado 7.559 millones. De hecho, sin incluir a los no residentes la caída en el importe total de los depósitos en entidades financieras españolas se queda en 27.509 millones, con un total de 1,454 billones de euros.

Es más el grueso de la caída del importe total de los depósitos se debi al descenso de los préstamos solicitados por las entidades financieras nacionales españolas en el mercado interbancario y a la caída de la dependencia de la barra libre de liquidez del Banco Central Europeo (BCE). Estos conceptos representan 21.263 millones de la bajada total, de los que Las sociedades no financieras (empresas) sacaron 6.431 millones y las administraciones públicas, 1.812.

No todo fueron bajadas en el importe del pasivo. Los fondos de inversión elevaron sus depósitos hasta los 30.039 millones desde los 28.227 y las aseguradoras metieron en los balances de la banca 3.101, hasta los 54.500 millones.

Curiosamente, la recomendación del Banco de España sobre la rentabilidad máxima que debe ofrecer la banca española en los depósitos ha tenido un impacto mínimo en el importe que los particulares guardan en las arcas de los bancos. Es más, el importe ha crecido en 20.205 millones desde cierre del año pasado. “El ahorrador conservador continúa confiando al producto clásico por excelencia”, señala un directivo de una entidad financiera.

El límite para las imposiciones a plazo fijo de particulares hasta 12 meses se sitúa actualmente en el 1,5%; por encima de ese plazo y por debajo de 24 meses, en el 2%, y la remuneración máxima a más de dos años es el 2,5%. Eso sí, el regulador dirigido por Luis María Linde dejó un margen de maniobra sobre el 15% del dinero que las entidades capten mensualmente; en ese caso sí pueden ofrecer más rentabilidad.

 

 

Fuente: cincodias.com http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624600/s/307d1ad2/sc/36/l/0Lcincodias0N0Ccincodias0C20A130C0A80C280Cmercados0C137767950A60I9286920Bhtml/story01.htm