El sector financiero español disfruta en las últimas semanas de un viento bursátil que parece soplar a favor. Los tiempos de las grandes purgas ya pasaron y aunque hay incertidumbres y sombras en el horizonte, con una economía que muy a duras penas logra alejarse de la recesión, la percepción del mercado ha empezado a cambiar, al tiempo que las dudas planean sobre la banca de otros países que, hasta el momento, habían quedado fuera del foco de los inversores.

“Hay que seguir siendo cauteloso, pero la desconfianza empieza a quedar superada. Ahora hay más catalizadores al alza para la banca española que a la baja”, defiende Nuria Álvarez, analista del sector de Renta 4.

Para Juan José Fernández-Figares, director de análisis de Link Securities, la banca española es ya una apuesta de inversión para el medio plazo, en contraste con las dudas que se ciernen sobre otros bancos europeos ante los próximos test de estrés que realizará la Autoridad Bancaria Europea (EBA) y el Banco Central Europeo en otoño y el inicio del próximo año.

Valoraciones

A efectos comparativos, solo los dos grandes bancos españoles –Santander y BBVA– serían realmente comparables en términos bursátiles con el resto de grandes bancos europeos, ya que la banca mediana española está centrada en el negocio doméstico.Y en términos de valor en libros, los dos españoles superan a SG (0,6 veces), Unicredito (0,4 veces), Intesa (0,5 veces), Barclays (0,7 veces), o Deutsche Bank (0,6), según estimaciones de FactSet para 2013.

“Las dudas de los inversores sobre la banca española son menores que sobre la alemana”, afirma. Una idea que se refleja en el valor en libros al que cotizan las entidades, un ratio que cuando desciende de uno apunta a que el mercado considera que el precio de la acción es inferior al valor contable de la entidad. Así, el valor en libros al que cotiza Deutsche Bank es de 0,6 veces, inferior a las 0,8 veces de Santander o las 1,0 de BBVA. Este ratio de cotización de la entidad alemana ha sido históricamente inferior al de los bancos españoles, entonces a niveles mucho más caros gracias a una actividad inmobiliaria a toda máquina y al potencial de los mercados emergentes latinoamericanos.

Con anterioridad a la actual crisis, la banca española cotizaba a ratios de valor en libros superior a las dos y hasta las tres veces (ver cuadro), unos niveles que terminaron por ser preludio del pinchazo inmobiliario y que, en opinión de los analistas, ya no volverán. Ni siquiera con la recuperación económica. Una regulación más exigente promete moderar la generación de beneficios, en un momento en que los mercados emergentes alcanzan una fase de madurez. “La purga en la banca española ya está hecha. El sector se dirige a cotizar en una horquilla entre 1,5 y 2 veces, en la media de los últimos diez años. En una situación intermedia, ni en los elevados niveles previos a la crisis ni con el castigo que vino después”, añade Fernández-Figares.

Así, BBVA ya ha logrado alinear su precio en Bosla con su valor en libros, aunque está muy lejos de las 3,17 veces a que cotizaba en 2005. Popular se ha recuperado desde un ratio de 0,58 veces de 2011 a los 0,7 actuales, pero está a gran distancia del ratio de 3 veces de 2006. Y Bankia, el gran exponente de la profunda crisis bancaria española, cotiza a 0,8 veces valor en libros, la valoración que el mercado da como razonable y por encima de los grandes bancos italianos o entidades como RBS.

Fuente: cincodias.com http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624600/s/304b7995/sc/36/l/0Lcincodias0N0Ccincodias0C20A130C0A80C220Cmercados0C13771920A680I82490A70Bhtml/story01.htm