La actividad ha regresado con brío al mercado de capitales después de varios meses de sequía. Los inversores han pasado por alto la inestabilidad de las últimas sesiones y cerca de una quincena de entidades financieras han apelado con éxito al mercado con emisiones de cédulas y deuda sénior. Un ritmo de operaciones que no se veía desde octubre del pasado ejercicio.

“El año ha empezado con mucho ímpetu en cédulas y también en deuda sénior. Las operaciones han ido bien, algunas se han ampliado y han tenido recorrido en el mercado secundario. El tono es bastante bueno”, resume Noelle Cajigas, responsable del mercado de capitales de BNP Paribas.

El cambio de año ha traído una mejora de la demanda que pone en evidencia que hay liquidez dispuesta a invertir en el sector financiero si el precio es el adecuado. “Se nota que hay dinero de las subastas del BCE y de vencimientos. Los inversores quieren poner el dinero a trabajar pero el mercado se ha reabierto solo para emisores de países fuera de la periferia”, resumen desde una entidad extranjera.

Las entidades que han conseguido emitir en las últimas sesiones pertenecen al grupo de países europeos considerados más seguros. En concreto, vienen de Holanda, Reino Unido, países nórdicos y Francia, además de algunas entidades australianas que también se han animado a emitir en euros.

En concreto, la semana empezó con las emisiones de cédulas de CRH, ING y UBS, para después animarse con colocaciones de deuda sénior de ABN-Amro, Nordea, Rabobank, SEB y las financieras de Renault (RCI) y Peugeot (Banque PSA), además de las emisiones de cédulas de Credit Agricole, Lloyds, DnB Boligkreditt o las de las australianas Commonwealth Bank of Australia y National Australian Bank (ver cuadro).

En total todas ellas emitieron 24.850 millones de euros en deuda, lo que pone fin a meses de sequía. La última emisión sénior del pasado ejercicio se dio a finales de octubre cuando BBVA emitió 750 millones de euros a 18 meses a 250 puntos básicos sobre midswap, la referencia para este tipo de emisiones. Una operación que pudo completarse gracias al optimismo que generaron entonces los acuerdos alcanzados en la UE para solventar la crisis pero que no sirvió para abrir el mercado. La inestabilidad dominó en los últimos meses y afectó también al mercado de cédulas, cuya última emisión se remontaba al 16 de noviembre cuando RBS colocó 750 millones a cinco años.

“Las cédulas son el activo privado de mayor calidad porque está respaldado por una cartera hipotecaria triple A y se piden garantías superiores a la deuda. Es todavía más interesante que se haya empezado a emitir deuda sénior. Esa es la señal buena”, comenta José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney.

A lo largo de la crisis el mercado de cédulas ha sido la única vía que han tenido algunas entidades para emitir y generalmente han sido también este tipo de colocaciones las que han reabierto el mercado tras momentos puntuales de sequía. En esta ocasión, la rapidez con la que se ha animado el mercado de deuda sénior se interpreta con optimismo. “Muestra que hay dinero”, explica una entidad.

Eso sí, los expertos recuerdan que hay mercado siempre que se pague el precio adecuado. “Los emisores tienen muy presente que deben pagar la prima necesaria para encontrar demanda”, comentan desde una entidad. En las operaciones de esta semana las primas de emisión que han pagado las entidades, es decir el precio de más sobre las cotizaciones de secundario, ha oscilado entre 10 y 25 puntos básicos para las cédulas (cuando antes estaba entre 5 y 10), mientras que para la deuda sénior se ha situado entre 25 y 40 (frente a los 10-15 del pasado).

Fuente: cincodias.com http://www.cincodias.com/articulo/mercados/mercado-cedulas-deuda-senior-reactiva-europa/20120106cdscdimer_5/