La canícula ha terminado por vencer al Ibex tras una racha alcista inédita desde hacía cuatro años. El principal selectivo bursátil de España encadenaba cinco semanas de imparables subidas desde principios de julio, un hito que no se contemplaba desde el respiro que se tomaron los mercados en 2009 tras el descalabro internacional que desató la quiebra de Lehman Brothers en septiembre del año anterior.

Semejante carrera permitió al Ibex recuperar los 8.800 puntos el pasado viernes, cota que había abandonado a comienzos de 2012. Desde esta atalaya, sin embargo, los inversores se decidieron por la recogida de beneficios a partir de el lunes y las subidas selladas el jueves y el viernes no han logrado sacar al índice de los números rojos del cómputo semanal.

El Ibex ha cerrado la última sesión con un alza del 0,66% que lo sitúa en los 8.686,8 puntos. Una buena marca, en comparación con los 8.400 que llegó a rondar a mediados de semana, pero que le separa de los 8.830 con que culminó la semana anterior.

Los datos conocidos de Alemania se han situado en línea o han superado las expectativas: el dato definitivo revela que el PIB germano creció un 0,7%, en línea con las previsiones y además consiguió un superávit presupuestario del 0,6% en el primer semestre. Lo previsible, sin embargo, no suele provocar más que apatía en el mercado lo que no ha motivado un arranque más vigoroso para el selectivo que a duras penas ha ido logrando auparse unos escalones.

En la renta fija, el diferencial entre el bono español y el alemán a 10 años se sitúa en los 252 puntos básicos, frente a los 256 a los que concluyó ayer. El rendimiento de la deuda patria a una década se sitúa en el 4,49% mientras que la alemana al mismo plazo paga el 1,97%.

La sesión no tiene demasiadas referencias. En otro contexto, sería clave la reunión de banqueros centrales en Jackson Hole, Estados Unidos, de donde podrían salir claves sobre los planes más inmediatos de las autoridades monetarias, pieza clave en la mejora bursátil de este 2013. Pero este año, por primera vez en un cuarto de siglo, no acude el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, y Mario Draghi tampoco está.

Los expertos del departamento de análisis de Link Securities esperan “que la última sesión de la semana sea tranquila en un ambiente de poca actividad, consecuencia de las fechas estivales en las que nos encontramos”.

En Asia, el Nikkei subió más del 2%, acompañado en su carrera alcista por otros mercados. Las buenas cifras de la víspera (los PMI de China y la zona euro) seguían mandando, sbre todo después de que Wall Street diera por bueno el cambio de rumbo con una subida. Fue solo del 0,44% en el Dow Jones, pero el índice llecaba seis jornadas consecutivas en rojo. El Nasdaq, por su parte, permaneció más de tres horas sin cotizaciones por un error técnico.

El euro, por su parte, está estable en los 1,339 dólares frente a los 1,336 de ayer.

Fuente: cincodias.com http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624600/s/304b2d2e/sc/36/l/0Lcincodias0N0Ccincodias0C20A130C0A80C230Cmercados0C13772368870I6945510Bhtml/story01.htm