La desconfianza vuelve a mandar y una de las pruebas visibles está en el creciente uso de la facilidad de depósito por parte de los bancos europeos. Desde que el BCE celebró la primera subasta de liquidez a tres años el pasado 21 de diciembre, operación en la que inyectó 489.000 millones de euros en el sistema, el dinero que los bancos guardan en el BCE ha aumentado en 230.585 millones hasta alcanzar un récord de 481.935 millones de euros.

La inyección masiva de liquidez del BCE no ha servido para estimular la concesión de créditos, las compras de deuda soberana o la normalización del mercado interbancario. La tensión se vuelve a palpar en los mercados y en previsión de un recrudecimiento aún mayor de la crisis soberana, las entidades financieras prefieren guardar el dinero para asegurarse los vencimientos futuros o cualquier otro contratiempo antes que prestarlo, incluso si ello significa perder dinero pues no hay que olvidar que el BCE presta dinero al 1% y las entidades lo depositan al 0,25%.

“Hay aversión a prestar y a comprar deuda pública en Europa. El uso de la facilidad de depósito es un reflejo del miedo y la cautela”, explica José Luis Martínez, estratega de Citi en España.

El importe que guarda la banca en la facilidad de depósito del BCE ha pasado de los 251.300 millones de euros del 20 de diciembre, -el día anterior a la subasta a tres años del BCE-, a situarse por encima de los 400.000 millones tan dos días después de la operación para no parar de crecer desde entonces.

“La razón es la tensión que hay de nuevo en los mercados. Se ve no solo en la facilidad de depósito, también en las primas de riesgo, el euro, los tipos en Italia y la subasta de deuda en Alemania”, explica Marian Fernández, directora de estrategia de Inversis Banco.

El resultado de la subasta de deuda en Alemania el lunes deja bien claro que en el momento actual prima la seguridad antes que la rentabilidad. El Tesoro alemán colocó letras a seis meses a un interés negativo por primera vez en la historia, lo que muestra que hay inversores que están dispuestos a recibir menos dinero del que pusieron al vencimiento del título antes que arriesgarse con inversiones que consideran menos seguras aunque ofrezcan un rendimiento superior.

“Hay inversores que están perdiendo dinero. Es una situación temporal hasta que se vea que hay seguridad en otros activos. Todos los indicadores están en zona de alerta”, explica Nuria García-Manteca, de Ahorro Corporación. “Hay una situación de desconfianza y compás de espera hasta ver cómo se resuelve la quita griega, las subastas de deuda soberana del primer trimestre y la cumbre europea de finales de enero”, añade Fernández.

Desde el estallido de la crisis, el uso de la facilidad de depósito se ha disparado en momentos de máxima tensión ante la desconfianza de los bancos a prestarse entre sí, algo que se vio por última vez antes del actual episodio en junio de 2010, un mes después del rescate a Grecia. Entonces la cantidad depositada en el BCE llegó a rozar los 400.000 millones para después bajar paulatinamente a medida que descendía el excedente de liquidez en el sistema. En junio de 2011 los depósitos de los bancos en el BCE llegaron a caer al entorno de los 5.000 millones a mediados de mes.

La facilidad marginal de crédito, la ventanilla de emergencia a la que pueden acudir los bancos para préstamos a un día al 1,75% sí ha caído desde la subasta a tres años. El lunes, fecha del último dato, se situó en 1.391 millones desde los 8.000 de media de diciembre.

Fuente: cincodias.com http://www.cincodias.com/articulo/mercados/dinero-guardan-bancos-bce-alcanza-niveles-vistos/20120111cdscdimer_4/