Catalunya Caixa quiere aclarar su destino cuanto antes. El grupo catalán -nacionalizado hace seis meses- solicitó el viernes que se adelante su subasta. Aunque la entidad tiene hasta septiembre para buscar inversores, reclama que la operación se produzca antes del verano. Esta petición va en línea con la demanda del sector al Gobierno y al Banco de España, para que acelere al máximo la reestructuración.

Catalunya Caixa también comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que suspende el pago de los intereses de varias emisiones en previsión de que haya registrado pérdidas en el ejercicio 2011 (aún no ha presentado sus cuentas). Los números rojos se deberán a que Catalunya Caixa ha decidido cargar contra los resultados de 2011 “buena parte” de los saneamientos exigidos en la reforma financiera.

El grupo presidido por Adolf Todó fue uno de los tres en cuyo capital entró el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), junto con Unnim y Novacaixagalicia. En total, el Estado ha desembolsado 2.968 millones de euros para apuntalar la solvencia de la caja catalana. Desde que recibió estos fondos, el consejo de administración de su filial bancaria está controlado por el FROB. En el comunicado remitido el viernes, Catalunya Caixa pide “acelerar el proceso de sustitución del FROB en su capital controla el 90% del accionariado y acelerar la incorporación de un nuevo inversor”.

De acuerdo con la caja, “diversas entidades financieras y grupos bancarios” han mostrado un “elevado interés” por absorber el grupo. Entre los potenciales compradores figuran Banco Santander y Kutxabank. Para despejar el camino de esa futura operación corporativa, Catalunya Caixa ha optado por “incluir en el cierre de 2011 un saneamiento extraordinario, anticipando dotaciones del decreto de reforma financiera”.

El grupo no ha comunicado aún en qué medida le afecta la exigencia de realizar saneamientos extras sobre los activos inmobiliarios pero, en el caso de Novacaixagalicia -que tiene una dimensión similar-, estos han ascendido a 2.340 millones. La intención de Catalunya Caixa es cubrir “buena parte” de estos requerimientos con cargo a 2011, lo que impactará muy negativamente sobre su cuenta de resultados. De hecho, al tiempo que comunicaba su intención de acelerar los saneamientos, el grupo catalán envió una nota a la CNMV anunciando que no pagará de momento los intereses de sus participaciones preferentes ni de sus obligaciones subordinadas perpetuas. La entidad recuerda que esos pagos están “condicionados a la existencia de beneficios distribuibles”, algo que hoy no prevén tener para las cuentas de 2011.

El grupo subraya que esta situación es “coyuntural”, a la espera de que se produzca la subasta que llevará a Catalunya Caixa a integrarse en otra entidad. El interés del sector por mercado bancario catalán ya quedó patente con la subasta de Unnim, adquirida por BBVA. Catalunya Caixa defiende que hay muchos factores que pueden atraer a nuevos socios, especialmente su fuerte implantación en Cataluña, con una cuota de mercado de entre el 14% y el 18%, según el negocio.

Los pesos pesados de la banca quieren que la reforma se concluya antes del verano, tal y como solicita para sí Catalunya Caixa, coincidiendo con la finalización del mandato del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

Fuente: cincodias.com http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624600/s/1dbc4c96/l/0L0Scincodias0N0Carticulo0Cd0Ccatalunya0Ecaixa0Epide0Eser0Esubastada0Everano0C20A120A324cdscdicnd0I120C/story01.htm