BBVA dice “basta” a las refinanciaciones eternas. Rehúsa posponer la solución del problema inmobiliario. Así se desprende de dos datos revelados por su informe de cierre de año publicado hoy. La entidad disparó en 2011 el volumen de activos adjudicados y redujo significativamente el crédito ligado a la promoción inmobiliaria.

A cierre de 2011, el banco reconoce ante la CNMV activos adjudicados por 7.714 millones de euros. Un año antes, esta partida ascendía a 4.793 millones, por lo que la subida es de un significativo 61%. Por categoría de crédito, los procedentes de la promoción inmobiliaria aumentaron un 56,5% y representan la parte del león: 5.101 millones. Los ligados a la adquisición de vivienda se incrementaron de forma más llamativa, un 72,5%, y suman 1.509 millones.

A pesar del fuerte incremento de los inmuebles adjudicados, BBVA mejora levemente el porcentaje de cobertura de estos activos de un año para otro. En 2010, estaba en el 33,4% y al cierre del pasado ejercicio en el 34%.

En paralelo a la absorción de estos activos, BBVA reduce su exposición al sector promotor a ojos vista. En un año, el saldo vivo con este segmento de negocio ha menguado en 2.450 millones de euros. Al cierre de 2011, tenía 14.158 millones prestados a empresas vinculadas con el ladrillo, un 14,75% menos que el ejercicio precedente.

De esta cantidad, 13.053 millones contaban con algún tipo de garantía hipotecaria. Subdividido por segmentos, 6.930 tenían como subyacente edificios terminados, 2.448 millones estaban respaldados por inmuebles en construcción y los 3.675 millones restantes por suelo. Los préstamos sin garantía hipotecaria ascendían a 1.105 millones.

En 2011, un 26,44% de los préstamos otorgados a promotores no estaba al corriente de pago. O dicho en otros términos, 3.743 millones eran dudosos en 2011. Al acabar 2010, eran 3.500 millones o el 21% del total.

En contraste, mejoran los créditos calificados como subestándar. Es decir, aquellos préstamos que, estando al corriente de pago, hacen sospechar que pueden presentar incidentes de pago próximamente. A cierre de 2011 ascendían a 2.052 millones de euros frente a 2.400 millones del año precedente.

BBVA había dotado 973 millones de euros para cubrir los préstamos dudosos en 2011, lo que arroja un grado de cobertura sobre el riesgo del 26%. Asimismo, ha destinado 268 millones para protegerse del posible deterioro de los créditos subestándar, con una cobertura del 13%. Si a estos dos importes se suma los 456 millones de dotaciones genéricas de que todavía cuenta el banco, la cobertura global de créditos potencialmente problemáticos asciende al 29%.

Fuente: cincodias.com http://www.cincodias.com/articulo/mercados/bbva-cuenta-7714-millones-euros-adjudicados-61/20120202cdscdsmer_8/