La inesperada marcha de Jospeh Ackermann de la presidencia de la aseguradora suiza Zurich abre una nueva etapa en la compañía, que es esta mañana el valor más castigado en la Bolsa suiza, y deja en el banquillo a uno de los banqueros más influyentes en el panorama financiero europeo e internacional.

Ackermann aterrizó en la presidencia de Zurich en 2012, procedente de Deustche Bank. De origen suizo y nacido en 1948, el banquero llegó al consejo de administración de la entidad alemana en 1996, donde fue responsable de la división de banca de inversión, un puesto desde el que Deustche fue uno de los bancos europeos que participó de forma más activa en la titulización de activos suprime y en la extensión del contagio de estos activos tóxicos por la banca internacional.

La investigación en el Senado de EE UU sobre la crisis identificó a Deutsche Bank como el cuarto banco europeo responsable del caos financiero que tuvo su origen en las hipotecas basura. Pero, a diferencia de otros gigantes como UBS o Credit Suisse, Deutsche Bank se deshizo a tiempo de las titulizaciones de deuda subprime, lo que reforzó la figura de Ackerman en el banco, al tiempo que también crecía la polémica sobre su actividad en la banca de inversión.

Con el mandato de Ackermann, Deustche se consolidó como un banco global, mientras asistía a la caída de su rival Dresdner Bank en manos de Commerzbank. El banquero se mantuvo en su puesto mientras la crudeza de la crisis provocaba la marcha de otros ejecutivos de primera fila que hasta ese momento, componían el núcleo duro de las finanzas europeas. Fue el caso de Daniel Bouton en Société Générale, John Varley en Barclays o Fred Goodwin en Royal Bank of Scotland. 

Y en paralelo a sus cargos ejecutivos, Ackermann ha sido también hasta 2012 presidente del Instituto Internacional de Finanzas (IIF), una suerte de patronal bancaria a nivel mundial que ha influido activamente sobre los cambios regulatorios del sector y que jugó un papel decisivo en la negociación de la quita de la deuda soberana griega, dentro del plan de rescate al país. Ackermann actuó entonces como representante de los acreedores privados en una dura negociación con las autoridades europeas y el BCE.

La marcha de Ackermann, motivada por el suicidio del director financiero de la compañía y en respuesta a las supuestas acusaciones de la familia del fallecido, es el último episodio de los profundos cambios en el organigrama de la aseguradora en el último año. El responsable de la división de seguros, Mario greco, abandonó la compañía a mediados de 2012 para dirigir la aseguradora italiana Generali. Y hace tan solo dos semanas, el responsable del área de seguros de vida, Kevin Hogan, se marchó a dirigir la rama de seguros de consumo de AIG.

Fuente: cincodias.com http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624600/s/308a6f69/sc/36/l/0Lcincodias0N0Ccincodias0C20A130C0A80C290Cmercados0C13777730A20A0I30A28190Bhtml/story01.htm