En realidad, la bolsa española es la que peor comportamiento ha tenido respecto a los indicadores más seguidos del mundo. El Ibex recupera un 19% desde los mínimos que marcó el 9 de marzo de 2009, un porcentaje ridículo teniendo en cuenta que el indicador más seguido del mundo, el SP 500, ya ha subido un 100% desde los 676 puntos que marcó cuando empezó la remontada. El Dax alemán avanza un 80% y el Ftse más del 60%, mientras que el Euro Stoxx 50 suma casi el 30%. Solo la bolsa italiana, con una subida del 21%, registra un baremo tan pobre como la española.

En estos tres años de desierto, no siempre le fue mal al Ibex. El día de Reyes de 2010, el 6 de enero, el Ibex hizo máximos de estos tres años en los 12.222 puntos, un bonito regalo para los inversores que habían sufrido los vaivenes de una crisis importada desde Estados Unidos. Todo era miel sobre hojuelas. “¿Quién iba a pensar entonces que iban a intervenir países tres años después”? explica Natalia Aguirre, directora de Análisis de Renta 4.

En efecto, nadie podría pensar que apenas unos meses después el polvorín griego iba a saltar por los aires instalando el estado de alarma en la zona euro y el contagio hasta el resto de la Europa periférica. En mayo, el gurú Roubini hablaba ya de que Grecia no tendría más remedio que reestructurar su deuda. En primavera de 2010 ya se habían esfumado los 11.000 puntos del Ibex y para el 28 de abril, SP había rebajado el ‘rating’ de España hasta ‘AA’.

Fue entonces cuando los medios comenzaron a hablar de la famosa prima de riesgo o el diferencial de intereses entre los bonos alemanes y los españoles. Subía como la espuma y cada punto al alza era una pequeña herida en la frente del Ibex, porque en el fondo, el mercado estaba poniendo en precio el riesgo soberano de España en vista de los malos datos macro y las peores perspectivas.

En mayr de 2010 la presión de los mercados sobre España era asfixiante. De hecho, se llegó a hablar de rescate. Por eso, el ejecutivo de Zapatero se vio obligado a anunciar recortes excepcionales como la congelación de las pensiones y el recorte del sueldo de los funcionarios. El Ibex ya había perdido los 10.000 puntos y seguía atravesando el desierto acorralado por los especuladores, que también estrechaban el cerco sobre Irlanda y Portugal. De hecho, los irlandeses fueron rescatados un poco antes de Navidad y nuestros vecinos corrieron la misma suerte en mayo de 2011.

Ha habido un exceso de deuda propiciado por los bajos tipos de interés que ha derivado en un excesivo apalancamiento. La política fiscal permitió que España no se quedara en el agujero pero produjo un deterioro insostenible de las cuentas públicas”, apunta Natalia Aguirre para explicar las razones que nos llevaron a esta situación. Alberto Roldán, analista de Inverseguros, resume la situación como “un desastre total para la renta variable” al margen de los efectos devastadores para la economía real. Esta situación se ha traducido, según este experto, en una “huida masiva del riesgo en Europa”, lo que ha terminado por expulsar a los inversores del mercado.

La mezcla explosiva entre los problemas de la economía real y la financiera es muy importante, porque como explican desde un banco europeo, “ya desde el minuto uno se sabía que la clave no era solo el fuerte incremento de la deuda bancaria sino el aumento insostenible del paro”. Este hecho, sencillamente, hizo que la crisis fuera mucho más dura de lo que habría sido. Bancos zombis que se habían apalancado hasta las cejas con familias que de ningún modo iban a poder pagarles. La economía ficción y la real explotando al unísono.

En esta situación, resume Natalia Aguirre, “hacía falta tomar medidas desesperadas para salir de una situación desesperada”•. O lo que es lo mismo, había que inundar los mercados de liquidez para garantizar la estabilidad financiera. Primero fue la FED con una primera expansión monetaria de 2,3 billones de dólares, a la que siguió una segunda ronda. Y en Europa tenemos ahora el LTRO, las grandes subastas de liquidez ilimitada a tres años y con tipos del 1%. Dinero regalado, hablando en plata.

El experimento americano no ha ido mal porque la primera economía del mundo ya muestra buenos datos macro. De hecho, la subida del 100% que marca el SP desde los mínimos de marzo de 2009 refleja estas expectativas. Tanto es así que Bernanke ya está pensando seriamente en una tercera ronda de expansión monetaria. Para Alberto Roldán, está claro que el modelo de rescate del sistema financiero aplicado por Estados Unidos es muy diferente del europeo. Allí se ha trabajado para una divisa y para un país. La prueba es que Lehman acaba de salir del Capítulo 11 (ley de quiebras) y ya está en disposición de empezar a pagar a sus acreedores antes de encarar la liquidación. “Sin embargo, Grecia no se va a recuperar ni en diez años”, resume Roldán.

¿Qué necesita el Ibex para ganar impulso? A juicio de Pablo del Barrio, analista de X Trade Brokers, el mercado tiene que empezar a valorar el nuevo cambio que se ha dado en la política económica española, las reformas que ha acometido el Gobierno de Rajoy. Lo que si es difícil es que el mercado tire con fuerza cuando se está descontando una recesión. Precisamente por esto, recuerda este experto, “nos queda todavía un tiempo de rango lateral”, una espera que pasa por liquidar los 9.000 puntos del Ibex y buscar luz al final del túnel. “Podría ser en la segunda mitad del año siempre y cuando no aumente la tensión en Irán”, resume del Barrio.

Fuente: finanzas.com http://www.finanzas.com/noticias/bolsas/2012-03-09/676414_tres-anos-despues-esfumo-gran.html