La tecnología cambia y, con ella, los hábitos de consumo. Las «telecos» se ven obligadas a mantener el ritmo de ambas, pero también hay que saber adaptarse a unos consumidores debilitados por el difícil entorno económico. Ante ello, las teleoperadoras están obligadas a reinventar su modelo de negocio.

Dentro de este sector, Telefónica es uno de los grandes jugadores. Desde su posición se puede permitir cambiar ciertas reglas y la coyuntura actual lo exige. No sólo por la evolución de su negocio, sino también por la de sus títulos. En los últimos doce meses, su valor en bolsa ha caído casi un 30 por ciento. Sus títulos ya valen menos de 13 euros. El deterioro del negocio en España y los grandes retos a los que se enfrenta el sector han sido los principales motivos, según los expertos consultados.

Pero la compañía ya ha reaccionado. El pasado 28 de febrero, en el Mobile World Congress de Barcelona, el grupo anunció un cambio radical en su estrategia comercial: reducir los subsidios a móviles y favorecer su financiación. Los expertos lo tienen claro. La medida permitirá reducir costes, pero no está exenta de riesgos. «Telefónica está apostando por obtener más rendimiento de cada cliente y no tanto por elevar la base. Es cierto que la política de subsidios actual no podía sostenerse durante mucho tiempo, pero cambiar ahora esta práctica puede resultar arriesgado, ya que otras compañías la van a mantener», asegura Iván San Félix, analista de Renta 4. Uno de sus grandes competidores, Vodafone, ha asegurado que mantendrá los subsidios a terminales. ¿Cuál es el mayor riesgo?

Pérdida de clientes

Es el asunto que más preocupa a los analistas. La primera «teleco» española reconoce que su base de clientes se ha reducido un uno por ciento durante 2011, hasta los 47,1 millones de accesos. En un mercado de consumidores con un poder adquisitivo decreciente, las agresivas ofertas comerciales de compañías como Jazztel salen favorecidas.

Por ello, los expertos de Barclays Capital ven bien el cambio de estrategia: «Al eliminar los subsidios sobre terminales, Telefónica tendrá más margen para bajar sus tarifas y su precio efectivo por minuto. Debido a la difícil coyuntura del consumo, la percepción del precio es importante para poder mejorar  la cuota de mercado».

La caída de los ingresos de Telefónica en España es del 7,6 por ciento. Con el ahorro de costes procedente de la reducción de subsidios, la compañía podrá mejorar márgenes. Por eso, el cambio de estrategia ha gustado a los analistas. Sin embargo, la «Marca España» pesa y el negocio doméstico de Telefónica es uno de las grandes quebraderos de cabeza de los inversores. Así quedó demostrado en la conferencia de analistas en la que presentó resultados la compañía. Una buena parte de las preguntas se centraron en este aspecto.
 
Crecimiento global

No obstante, Marta Gómez, analista de Banesto Bolsa, recuerda que Telefónica es una compañía global y multinacional. Su base total de clientes creció en un siete por ciento a lo largo de 2011, hasta los 306 millones. Gómez considera que «la consolidación en Latinoamérica es uno de sus principales motores de crecimiento», a pesar de la desaceleración que se ha visto en el último trimestre. Algo que para Iván San Félix está plenamente justificado: «la ralentización en Latinoamérica no es más que una distorsión en la comparativa por la integración de Vivo. En general, Latinoamérica sigue comportándose de forma positiva. En Brasil (23 por ciento del grupo) se mantienen fuertes y siguen ganando cuota de mercado», asegura. Con él coinciden otros expertos como los de JP Morgan.
Otra cuestión diferente es México, donde existen otro tipo de problemas. «Es un mercado muy complicado. La fuerte competencia está reduciendo los cargos de interconexión en las redes móviles», afirma Iván San Félix. La caída de los ingresos en México ha sido muy acentuada. Además, Telefónica también tendrá que superar el peligro de canibalización al que se enfrenta la industria de las telecomunicaciones, con la expansión de los servicios de internet en móviles. «Creemos que en el medio plazo hay potencial de caída en el negocio de telefonía móvil, mientras la canibalización de los datos (servicios de internet) se acelera. Los servicios de mensajería de texto registraron crecimiento negativo (para el conjunto del sector) por primera vez en el cuarto trimestre de 2012», aseguran los expertos de Nomura.

En este sentido, el servicio de mensajería WhatsApp es uno de los grandes competidores. Por ello, Movistar (Telefónica), Vodafone y Orange acaban de anunciar su propio servicio, al que han bautizado como RCS-e. Pero hay más peligros. Desde Nomura advierten de la doble amenaza que se cierne sobre los servicios de llamadas al extranjero. Por un lado, la telefonía gratuita por internet. Por otro, el Parlamento Europeo está debatiendo una nueva legislación, que podría recortar las tarifas de «roaming» (llamadas internacionales). Y, según Nomura, el mercado todavía no descuenta este riesgo.

Por último, la deuda. La compañía se ha comprometido a reducir su endeudamiento en más de 5.000 millones en 2012, según estimaciones de Andrés Bolumburu, experto del Sabadell. Para ello, la compañía ha vendido su participación en Hispasat y ha insinuado más desinversiones. Hay quien apunta a Atento y Portugal Telecom, sin descartar activos en Latinoamérica. Según Iván San Félix, las ventas serán uno de los catalizadores del valor en 2012 y Telefónica cuenta con una amplia cartera de activos en los que desinvertir. Por ello, muchos expertos creen que el valor puede ser una oportunidad al precio actual.

Fuente: finanzas.com http://www.finanzas.com/noticias/bolsas/2012-03-09/676886_telefonica-renueva-crecimiento.html