Me pone enfermo cómo la gente habla de timar a sus clientes cruelmente. En los últimos doce meses, he visto a cinco diferentes directores referirse a sus clientes como ‘títeres’, en ocasiones en correos electrónicos internacionales”, escriben en su carta Greg Smith, director ejecutivo y responsable de la unidad de derivados en Europa, Oriente Medio y África.

“Actualmente, si ganas suficiente dinero para la firma y no eres un asesino, serás promocionado a una posición de influencia”, explica este directivo, que asegura que cuando él se incorporó a la compañía al salir de la universidad, reinaban otros valores, en los que una buena asesoría al cliente era primordial. 

El antiguo empleado remarca que, aunque pueda parecer sorprendente, la cultura fue siempre una parte vital del éxito de Goldman, una entidad íntegra y humilde que hacía siempre lo correcto para sus clientes. “No era todo hacer dinero, esto por sí solo no hubiera sostenido una entidad tanto tiempo”, añade Smith, quien lamenta que ya no quede “ni rastro” de esa cultura que le hizo trabajar en la entidad durante muchos años.

En concreto, Smith carga con el trabajo llevado a cabo por el actual consejero delegado de la entidad, Lloyd C. Blankfein, y su presidente, Gary D. Cohn, quienes serán recordados como los responsables de este deterioro de la cultura de Goldman, que representa la “más seria amenaza” para la supervivencia del banco.

Por otro lado, señala que ya no es “popular” en la empresa asesorar a los clientes lo que es mejor para ellos si esto representa menos beneficios para la entidad, y achaca este cambio a que ahora el liderazgo no se basa en las ideas o en hacer lo correcto para los clientes, sino que se promociona a aquellos empleados que más ganan para el banco.

A este respecto, argumenta que en las reuniones de ventas de derivados no se dedica un solo minuto a preguntar dudas sobre cómo se puede ayudar a los clientes, sino que tratan únicamente de ver cómo se les puede sacar el máximo dinero.

Smith explica que nunca ha visto ningún procedimiento ilegal en la compañía, pero cree que, de seguir así, el prestigio de Goldman se desvanecerá y con él su negocio.

Goldman rechaza las acusaciones

El banco estadounidense, por su parte, ha emitido un comunicado en el que rechaza la acusaciones de Smith. “No estamos de acuerdo con las opiniones expresadas, que no reflejan la forma en que gestionamos nuestro negocio: en nuestra opinión, solo tendrá éxito si nuestros clientes tienen éxito. Esta verdad fundamental se encuentra en el corazón de nuestra conducta”, ha indicado Goldman Sachs. 

El banco estadounidense, posiblemente el más influyente del mundo, se ha visto envuelto en serias polémicas durantes los últimos años, especialmente desde el estallido de la crisis de las hipotecas basura que estuvo a punto de colapsar el sistema financiero.

Así, uno de sus banqueros estrella, Fabrice Tourre, sigue envuelto en una batalla legal después de que recibir acusaciones de haber engañado a compradores de instrumentos de crédito complejos. Incluso su actual presidente, Lloyd Blankfein, provocó una tormenta mediática cuando declaró que los banqueros solo se dedicaban a hacer “la obra de Dios”., en defensa de las altas remuneraciones que se perciben en el sector.

Fuente: finanzas.com http://www.finanzas.com/noticias/economia/2012-03-14/680333_escandalo-goldman-directivo-denuncia-firma.html