Por alguna extraña o sabia razón, las bolsas no terminan de creerse que Grecia no vaya a dar más quebraderos de cabeza. Y eso que el Eurogrupo ha dado vía libre al segundo rescate que tienen que recibir los griegos por importe de 130.000 millones de euros tras la fumata blanca en el canje de la deuda. Poco antes del cierre, la agencia Fitch rebaja el ‘rating’ de Grecia hasta ‘default selectivo’ pero las bolsas ni se han inmutado para lo bueno o para lo malo. Estaba todo muy descontado.

Al mercado tampoco le preocupa en exceso las conocidas como cláusulas de acción colectiva, CAC, ya que como explica José Luis Martínez, estratega en España de Citi, no habrá una posición neta abierta superior a los 5.000 millones de euros. O dicho de otra forma, alguien tendrá que pagar esa cantidad pero no más. Y ni siquiera habría un problema serio si el regulador de los CDS –el ISDA- se desdice y activa los contratos, precisamente porque los flujos netos estarían compensados. Si algo de esto preocupase en exceso, las bolsas se habrían desplomado hoy literalmente.

Aquí lo que trae de cabeza a los inversores es que Grecia diga hasta aquí hemos llegado, que celebre elecciones dentro de unos meses y una vez que tenga los 130.000 millones de euros en su caja, los nuevos dirigentes se salgan por la tangente y digan que no cumplirán con el draconiano plan de recortes impuesto por Bruselas. Esto es lo que nadie ahora mismo puede saber. Este es el miedo que ha atenazado hoy a las bolsas.

Se ha visto en el mercado de deuda. En concreto, según una información de Reuters que cita el analista José Luis Cárpatos en Serenity Markets, el nuevo bono griego con vencimiento a 30 años se compra a un 20% de su valor y se vende a un 23%, mientras que la horquilla para el bono de 20 años oscila entre el 21% y el 24%. Simple y llanamente esto significa que quien acceda a vender esta deuda con estos precios estaría aceptando una pérdida de entre el 75% y el 80% de lo invertido en la deuda helena.

Con todo, en Wall Street han aprovechado que no había ruido de sables en el Partenón para darle al botón de las compras. La excusa ha sido un dato de empleo que ha salido mejor de lo previsto. En concreto, la primera economía del mundo ha creado 227.000 empleos no agrícolas en febrero, cuando se esperaban 210.000, quedándose la tasa de paro en el 8,3%, lo previsto. No es para tirar cohetes pero si para salir airosamente de una semana muy complicada.

Así las cosas, el Ibex termina la semana encajando un desplome del 3,27%. El lunes saldrá desde los 8.300 puntos y con mucho océano por delante por el que remar. Cuando se cumplen hoy tres años del gran rebote que siguió a las hipotecas basura, el selectivo español es uno de los que menos ha recuperado en Europa.

Hoy ha sido un buen día para Gamesa, que termina con alzas del 9,7% después de firmar un contrato para vender cuatro parques eólicos en Estados Unidos por 700 millones de euros. Por el contrario, el peor de la clase es REE, que se hunde un 5% tras un informe de la CNE en el que recomienda subir los peajes de la luz un 35%. Una parte de esos peajes son los costes de distribución, por lo que el mercado sospecha que la subida no es suficiente para la firma que dirige Luis Atienza. En el pelotón de los bajistas también se meten Enagás, Sacyr e IAG, con caídas de entre el 2% y el 3%. Entre los grandes, Repsol y BBVA restan algo menos del 1%.

En el resto de plazas europeas, con la excepción de Milán, que baja un 1,1%, el Ibex se desmarca de la
tónica positiva del resto de principales plazas europeas, pues
Francfort
suma un 0,8%, Londres, un 0,6%, y París gana un 0,4%.En los otros mercados, quien si se ha llevado un buen varapalo ha sido el tipo de cambio euro/dólar, que bajaba con fuerza hasta las 1,3102 unidades.  En el mercado de deuda pública, la prima de riesgo aumenta  ligeramente hasta los 322 puntos y sigue por encima del diferencial exigido a los bonos de Italia, que subía hasta los 303 puntos.

Fuente: finanzas.com http://www.finanzas.com/noticias/bolsas/2012-03-09/677133_ibex-quema-cenizas-griegas-327.html