Los acreedores privados han aceptado perdonar a Grecia algo más de la mitad de su deuda. Un alivio. Sin duda. Pero las Bolsas apenas tuvieron una mínima reacción alcista. En el caso del Ibex-35 y del Ftse Mib de Milán, ni eso. Porque aún pesaban algunas dudas sobre cuestiones técnicas que luego le correspondía resolver a la Asociación Internacional de Permutas y Derivados (ISDA por sus siglas en inglés). ¿Supone la reestructuración de la deuda griega un impago cuando se ha forzado a algunos inversores a aceptar la quita? O, más claramente, ¿justifica la activación de los CDS’s, es decir, de los seguros contra el impago?
 
El problema de los CDS’s

Su activación no debería ser traumática, puesto que, como explica el analista financiero Juan Ignacio Crespo, la exposición a los seguros de crédito griego, se había reducido desde los 30.000 a los 3.000 millones de euros. Tampoco que no se activaran, es decir, que los acreedores no cobraran el seguro. Aunque, como reconoce Borja Gómez, de Inverseguros, los acreedores de Grecia pueden sentirse aún más agraviados. Además, tal como apunta Juan Pedro Zamora, de XTB, el mercado podría interpretar que los seguros de crédito quedan completamente invalidados, cuando las propias agencias de «rating», por ejemplo, Fitch, ya han calificado la situación de Grecia como «impago selectivo». Entonces, los inversores podrían vender CDS y las deudas asociadas. ¿Sobre todo italiana y española? Son las que están en primera línea. Y si en Italia el primer ministro tecnócrata Mario Monti comienza a tener problemas con los partidos políticos, en España inquieta tanto el establecimiento de un nuevo objetivo de déficit para 2012 como la delicada situación de las comunidades autónomas, de las que el mercado no se fía mucho. En realidad, como apunta Marián Fernández, de Inversis, hay mucha incertidumbre respecto a las consecuencias porque, en realidad, ha habido muy pocos casos de activación de los CDS’s. Quizá sólo el de Lehman Brothers. Lo bueno del caso griego es que el mercado se ha preparado mucho tiempo. Aunque Zamora opina que la tensión del mercado puede deberse al temor a que el canje de deuda griega no sea una excepción y se extienda por Europa. ¿A Portugal? ¿A Irlanda? ¿A países con más peso?  Nicolás López, de MG Valores, dice que el Banco Central Europeo tiene margen para frenar el golpe. «Si le dejan, volvería a actuar», asegura.
 
La depresión griega
 
Pero, si continuamos con Grecia, el verdadero problema es, según apunta Santiago Carbó, catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Granada, que este país no tiene economía. Los datos que se publican son terribles -no ayudó que al día siguiente del canje de deuda se publicase que la economía griega decreció un 7,5% en 2011- y no se ha tomado ninguna medida que busque su crecimiento. Por eso, los nuevos bonos griegos cotizan con un descuento del 80% del nominal, con peor aspecto que los portugueses. El mercado sigue «comprando» un escenario futuro catastrófico para el país.
  
A corto plazo hay otro elemento de incertidumbre: las elecciones parlamentarias en el país. ¿Y si gana un partido que no ha negociado el segundo plan de rescate? Aunque Crespo intenta tranquilizar a los inversores: «Una cosa es lo que los partidos dicen en campaña y otra la que luego hacen». Se impondrá el pragmatismo, aunque trimestralmente habrá tensiones, cuando toque ir liberando los diferentes tramos de la ayuda y la matraca de que Grecia incumple lo pactado cuando todo el mundo sabe que con una economía ahogada es imposible que lo haga.
 
Potencial nulo del Ibex

Por eso, Estefanía Ponte, de Cortal Consors, afirmaba que, incluso con la aprobación de la quita de Grecia, los índices bursátiles no tienen mucho recorrido al alza. En particular, el Ibex-35 comenzaría a estar sobrevalorado a partir de los 8.700 puntos. A juicio de Nicolás López, el Ibex no superará la barrera de los 9.000 puntos. Fernández está revisando sus perspectivas bursátiles, porque los objetivos que se había marcado para el año ya se han cumplido. Por eso, está en «modo cautela». Según Zamora, en el caso del Dax y del SP 500 es difícil ver un «rally» porque se encuentran ya en niveles muy altos. Sólo aconseja entrar una vez superadas esas resistencias. A su juicio, para ello, haría falta un fuerte catalizador, como unos buenos datos de crecimiento. Pero Crespo prevé un inicio de una recesión en EE.UU. en verano o en otoño, lo que conllevará descensos bursátiles más temprano que tarde. Aunque Carbó cree que hay una probabilidad baja de recaída en recesión en EE.UU.: «Dependerá de lo profunda que sea la recaída en Europa, y parece que puede ser menor de lo esperado».
 
De hecho, no es sólo Grecia quien echa el freno o dispara las ventas en las Bolsas. Esta semana los mercados se han desplomado ante la sola posibilidad de que no hubiera quórum para el canje de deuda griega, pero también se han mostrado muy sensibles a la revisión a la baja del objetivo de crecimiento de China, por ejemplo, bajo lo que subyace que podría ser menos agresivo con la política monetaria de lo que a Occidente le gustaría, o al enfriamiento de la economía brasileña. Demasiados frenos para la Bolsa, aunque lo de Grecia se apañe.

Fuente: finanzas.com http://www.finanzas.com/noticias/bolsas/2012-03-09/677332_acuerdo-grecia-disparara-bolsas.html