Por primera vez, el Gobierno reconoció por la vía de los hechos que el objetivo de estabilidad marcado por la Comisión Europea resulta utópico al obligar a España a rebajar su déficit del 8,5% registrado en 2011 al 4,4%. El presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, anunció el viernes desde Bruselas una flexibilización de la senda de consolidación fiscal y marcó como nuevo objetivo para este año un déficit público del 5,8%. En números absolutos significa que el ajuste fiscal para 2012 ascenderá a 29.000 millones de euros, 15.000 millones menos que lo exigido por Bruselas. Este cambio se fundamenta en el negro panorama que vislumbra el Gobierno. El ministro de Economía, Luis de Guindos, presentó tras el Consejo de Ministros el nuevo cuadro macroeconómico que contempla un retroceso del PIB del 1,7% este año. Esta caída coincide con la estimada por el FMI y es superior a la prevista por el Banco de España -que augura un descenso de la economía del 1,5%- o de la Comisión Europea (-1%).

Nunca antes un Ejecutivo había presentado unas previsiones tan malas, lo que demuestra, según De Guindos, la voluntad de este Gobierno de decir la verdad y evitar “generar falsas expectativas”. Según sus cifras, el consumo de los hogares caerá este año un 1,4% frente al descenso del 0,1% registrado el año anterior. La debilidad del sector privado no se compensará con la actividad del consumo público, que registrará un descenso del 11,5% para atajar el alarmante déficit. También se prevé un retroceso de la inversión empresarial. Así, la demanda nacional contribuirá en 4,6 puntos a la caída del PIB. El Ejecutivo prevé que el sector exterior se mantenga como el único asidero de la economía española. Las exportaciones, según el cuadro macro, avanzarán a un ritmo del 3,4% frente al descenso del 5,9% de las importaciones. Ello significa que la contribución del saldo exterior al crecimiento del PIB será de 2,9 puntos frente a los 2,5 y 0,9 puntos registrados en 2011 y 2010, respectivamente. Otro de los buenos datos que contempla el cuadro económico es el débil incremento del 0,9% del deflactor del PIB, lo que significa que este año los precios se moderarán. Además, la necesidad de financiación de España respecto al exterior se reducirá hasta el 0,7% del PIB, una de las cifras más bajas de la serie histórica.

El deterioro económico se plasmará en un mayor desempleo. La tasa de paro seguirá aumentando este año y se situará de media en el 24,3% de la población activa. De Guindos, pese a las malas previsiones, rechazó la posibilidad de llegar a la temida cifra de los seis millones de parados. Con todo, en términos de contabilidad nacional, se perderán este año 630.000 empleos. En este contexto, el ministro de Economía aseguró que la reforma laboral aprobada por el Ejecutivo y que, entre otras medidas, abarata el despido e incentiva la contratación de jóvenes, empezará a surtir efecto a partir del próximo año. De hecho, el primer dato de paro registrado publicado por el Ministerio de Empleo tras la reforma laboral indica que en febrero se contabilizaron 112.269 nuevos desempleados.

El Gobierno de Mariano Rajoy tiene mucha confianza en que la economía se recupere en 2013. De hecho, mantiene el objetivo de rebajar el déficit público al 3% en el próximo ejercicio. Es decir, el esfuerzo fiscal que se ahorrará este año deberá hacerlo en 2013. Si se cumple la hoja de ruta marcada por Economía y Hacienda, España cerrará 2012 con unos números rojos de 62.256 millones, una cifra que deberá reducir a la mitad en 2013. Para ello, el Gobierno confía en que la economía inicie su recuperación el próximo año, en caso contrario, buena parte de las buenas intenciones mostradas el viernes por el Gobierno quedarán en eso, en meras intenciones.

De Guindos, al igual que Rajoy, vaticinó que los mercados no penalizarán a España por fijar un objetivo de déficit superior al exigido por Bruselas. Tras la rueda de prensa, el ministro de Economía aseguró a los periodistas que la Comisión Europea presta más importancia a la senda de reducción de los números rojos que al hecho de que el déficit sea del 4,4% o del 5,8%. En este sentido, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que también compareció tras el Consejo de Ministros, señaló que el objetivo de recortar el déficit del 8,5% al 5,8% supone triplicar el esfuerzo fiscal realizado en 2011, cuando los números rojos solo se redujeron en unos 6.000 millones de euros.

Fuentes de Hacienda enfatizan que la senda de consolidación fiscal que aprobó el anterior Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero contemplaba que la economía avanzaría un 2,3% este año. Entienden que no se puede mantener el mismo objetivo de déficit cuando la situación económica ha empeorado hasta el punto de que el crecimiento previsto se convertirá en una dura recesión.

Si bien el Ejecutivo confía en que Bruselas entenderá la postura española, algunos analistas interpretan que Rajoy está echando un pulso a la Comisión Europea. El Gobierno deberá presentar en los próximos meses el nuevo programa de estabilidad, un documento que contemplará los mecanismos para cumplir con el déficit del 3% el próximo año.

De Guindos asegura que buena parte de los números rojos se deben a la coyuntura económica y apunta que las reformas permitirán recortar el déficit estructural. Se muestra esperanzado en que Bruselas aprecie este hecho, ya que la nueva regla de oro que se han impuesto todos los países de la zona euro prioriza la reducción del déficit estructural frente al cíclico. En cualquier caso, el Ejecutivo ha tomado una decisión arriesgada que en los próximos meses se sabrá si ha sido acertada.

Fuente: economia http://www.cincodias.com/articulo/economia/rajoy-suaviza-objetivo-deficit-dibujar-peor-escenario-economico/20120303cdscdieco_3/