Tanto los planes de pensiones como los fondos de inversión tienen importantes ventajas fiscales, pero es conveniente comprender la diferencia de los beneficios fiscales de unos y otros.

Actualmente, es muy importante planificar nuestra jubilación para poder complementar la pensión y mantener nuestro nivel de vida en el futuro. En la situación tan inestable que vive la sociedad, con un envejecimiento cada vez mayor de la población española, nunca es pronto para empezar a prevenir.

Los planes de pensiones

Con la aportación a planes de pensiones surge el derecho a reducir tu base imponible, es decir, que declararás menos en la declaración de la renta, según informa el blog de BBVA. En esta ocasión se pagará menos, ya que el tipo al que se tributa será más bajo.

No obstante, las aportaciones a planes de pensiones tienen ciertos límites, no pueden superar los 8.000 euros en un mismo año, ni tampoco el 30% de la suma de los rendimientos del trabajo y de actividades económicas. Además, es posible aportar hasta 2.500 euros a planes de pensiones de tu cónyuge si tiene menos de 8.000 de rendimientos anuales del trabajo y actividades económicas.

Ese límite es conjunto para la suma de todas tus aportaciones a planes de pensiones y otros sistemas de previsión social.

Los fondos de inversión

Fiscalmente, en el caso de los fondos de inversión, no sucede nada especial en el momento en que se colocas los ahorros de toda una vida, pero sí se tiene una gran ventaja: no hay límites a la cantidad de dinero que puedes colocar en los planes de pensiones.

En algunos fondos de inversión, una parte de su valor se reparte en forma de dividendos, que sí que se tienen que tributar como rendimientos del capital mobiliario. El tipo al que lo harán estará entre un 19% y un 23%, dependiendo de las rentas del ahorro que se obtenga.

Además se puede cambiar de un fondo de inversión a otro en cualquier momento sin tener que tener que tributar por las ganancias obtenidas a través de un traspaso.

Cómo retirar el dinero

En el momento de recibir las prestaciones de un plan de pensiones, se tributará en el IRPF al tipo general que te corresponda en ese momento. En los fondos de inversión, no se tendrá que declarar todo el dinero que se reembolse, sólo la parte del dinero que se corresponde con una ganancia. Es decir, se declara la diferencia entre lo que se reembolsa y lo que se invirtió en el fondo de inversión.

 

Cabe destacar que ni en los fondos de inversión, ni en los planes de pensiones, se tendrá que tributar por las ganancias mientras no dispongas del dinero.

Fuente: inter http://intereconomia.com/economia/fiscal/prepara-jubilacion-plan-pensiones-fondo-inversion-20161008-2205