La tasa mundial de desempleo juvenil alcanzará el 13,1 por ciento en 2016 y permanecerá en ese nivel durante 2017, según estima la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un informe

El texto, denominado “Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo” recuerda que la tasa mundial de desempleo juvenil se situó en 2015 en el 12,9 por ciento, por lo que el repunte es considerable.

En números absolutos, se espera que la cifra de desempleados jóvenes (entre 15 y 24 años) aumente en el mundo en 500.000 personas este año hasta alcanzar los 71 millones.

Es el primer incremento de esta magnitud en tres años y la OIT lo atribuye a la desaceleración de las economías emergentes.

“Este incremento del desempleo juvenil se explica por una recesión más profunda de la esperada en algunos de los más importantes países emergentes exportadores de materias primas y por el estancamiento del crecimiento en algunos países desarrollados”, explicó en rueda de prensa Steven Tobin, economista principal de la OIT.

Pero además, el informe explicita que “despierta aún mayor preocupación la proporción y el número de jóvenes, con frecuencia en los países emergentes y en desarrollo, que viven en pobreza extrema o moderada a pesar de tener un trabajo”.

Se considera trabajador pobre aquel que sobrevive con menos de tres dólares diarios.

De hecho, 156 millones de jóvenes, el 37 por ciento del total de trabajadores jóvenes, se encuentran en una situación de pobreza extrema o moderada.

Una situación peor que la de los trabajadores adultos, cuya proporción de pobres extremos o moderados es del 26 por ciento.

Los niveles de trabajadores pobres aumentan en todas las regiones, si bien, con diferencias substanciales.

Por ejemplo, en África la tasa de trabajadores pobres es del 70 por ciento, mientras que en la UE-28 era en 2014 del 12,9 por ciento.

“No es una novedad que los jóvenes tengan niveles de desempleo mayores que los adultos. Lo que nos alerta en los últimos años es que la proporción ha aumentado cuatro y cinco veces”, dijo, a su vez, una de las expertas de la OIT, Susana Puerto.

Asimismo, otra de las principales preocupaciones es la disparidad de género.

En 2016 la tasa de participación en la fuerza de trabajo para los hombres jóvenes se sitúa en un 53,9 por ciento, frente al 37,3 por ciento de las mujeres jóvenes.

El informe no ofrece datos nacionales, y se limita a indicar datos y tendencias regionales.

En América Latina y el Caribe, por ejemplo, se prevé que la tasa de desempleo pase de 15,7 por ciento en 2015 al 17,1 por ciento en 2017, lo que muestra una tendencia generalizad de un repunte del desempleo en los países emergentes.

En Asia Central y Occidental pasará del 16,6 % al 17,5 %; y en Asia Suroriental y el Pacífico pasará del 12,4 % al 13,6 %.

Esta situación provoca que muchos jóvenes deseen emigrar para mejorar sus condiciones de vida.

A nivel mundial, la proporción de jóvenes entre 15 y 29 años que desean emigrar a otro país de manera permanente se situó en un 20 por ciento en 2015.

La mayor tasa, el 38 por ciento, se registró en África subsahariana y en América Latina y el Caribe

Fuente: inter http://intereconomia.com/noticia/la-tasa-mundial-paro-juvenil-alcanzara-131-2016-2017-20160825-0849