En agosto de 2011, la producción industrial en España comenzó a caer en paralelo al deterioro económico que sufría una zona euro, fuertemente castigada por la crisis de la deuda soberana. Posteriormente vendrían las intervenciones de Grecia, Irlanda y Portugal y la ola de austeridad para controlar el déficit público. La suma de todos esos factores llevó a la recesión a la zona euro, estado en el que ha permanecido desde el segundo trimestre de 2011 hasta el primero de 2013. La pasada semana, Eurostat, la oficina estadística de la Comisión Europea, certificó oficialmente que había salido en junio de la recesión, gracias sobre todo al impulso de las dos mayores economías que comparten el euro (Alemania y Francia).

Ese repunte ha tenido un efecto directo en la industria española que, ante la atonía de la demanda interna, basa buena parte de su futuro en los pedidos desde el extranjero. En julio, la producción industrial subió un 0,4% en tas anual, lo que supone el segundo incremento en lo que va de año, gracias sobre todo al repunte experimentado en la fabricación de bienes de equipo, con un alza anual del 5,9%. Corregidas de efecto calendario, la producción ha retrocedido un 1,4% en julio (el menor descenso en cuatro meses), mientras que la de los bienes de equipo ha experimentado un incremento del 3,9%.

Este último dato corrobora la importancia de Alemania y Francia en la mayor o menor demanda de pedidos industriales. Según la última memoria de la patronal Sercobe, ambos países concentran el 25% de las exportaciones españolas de bienes de equipo, que se ha consolidado a lo largo de este año como el sector más exportador de España, con una cuota del 21,2% sobre el total, ya muy distanciada de los otros grandes exportadores, como alimentos, química o automoción.

Los expertos creen que la producción puede consolidarse en la segunda mitad del año. Desde BBVA Research, servicio de estudios del BBVA, aseguran que los indicadores adelantados de la actividad industrial en España anticipan la continuidad en esa tendencia. “A pesar de que los datos siguen haciendo patente la debilidad de la producción industrial, las expectativas de producción futura en el sector volvieron a mejorar en agosto, lo que permite albergar cierto optimismo respecto a la evolución de la actividad en los próximos meses”, apuntan en una nota.

Esa buena evolución de la industria no puede ligarse en exclusiva a Alemania y Francia y también tiene su origen en un profundo proceso de diversificación por parte de las empresas para vender sus productos fuera de la zona euro. Y en ese proceso han jugado un papel protagonista los países emergentes y los importantes contratos de suministro que se han licitado en los últimos años y en los que España ha tenido mucho que ver. Un consorcio español de doce empresas, en el que también participan compañías saudíes, se adjudicó el proyecto de construcción del AVE entre La Meca y Medina valorado en 6.500 millones de euros. Otro consorcio está pujando por quedarse con la instalación de la alta velocidad en Brasil, que supondrá un contrato de 13.500 millones.

Fuente: economia http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624601/s/30e55d59/sc/36/l/0L0Scincodias0N0Carticulo0Ceconomia0Cproduccion0Eindustrial0Erepunta0Emeses0Ebaja0C20A130A90A6cdsncdeco0I10C/story01.htm