Los responsables del Ministerio de Empleo y Seguridad Social no esperaban ningún milagro. Desde el primero al último han declarado públicamente que la reforma laboral no crearía empleo por sí sola, que solo sentaría las bases para reactivar la ocupación cuando se recupere. Además, los últimos datos no hacen sino corroborar lo que era de esperar en un escenario recesivo como el que apuntaba esta semana el Banco de España.

Y lo peor, las previsiones no mejoran para los próximos meses, a tenor de los 630.000 empleos que el Gobierno espera ver desaparecer a lo largo de este año. De este modo, la tasa media de paro se situará en el 24,3%, rozando en algún momento del ejercicio los seis millones de desempleados, si no superando esta barrera. La ocupación registró en febrero el segundo peor dato de la serie histórica, solo superado por este mismo mes de 2009, en el momento más duro de la crisis. La Seguridad Social perdió el pasado mes 49.710 cotizantes, con lo que el sistema contabiliza un total de 16,8 millones de ocupados, tras intensificarse la destrucción de empleo, que ya cae a un ritmo del 2,59%.

Este deterioro afecta directamente al ratio de cotizantes por pensionista, que mide la sostenibilidad del sistema público de pensiones y que se sitúa en el 2,44. Pero si de esta fórmula se descuentan los desempleados cotizando al sistema, el ratio se coloca en solo 2,1 trabajadores en activo aportando por cada pensionista que cobra. La caída en picado de este indicador, en mínimos históricos, es de los más preocupantes para el futuro de las cuentas públicas.

Al mismo tiempo, las oficinas públicas de empleo sumaron otros 112.269 parados registrados, con lo que la cifra total de desempleados asciende a 4,71 millones. Y el gasto medio en desempleo (con datos de enero) volvió a subir un 0,9% cuando hace un año caía casi un 8%.

Pero al margen de los datos aislados, un análisis más detallado del empleo que sigue destruyéndose indica un ajuste estructural del mercado que afecta sobre todo a hombres, con contratos indefinidos y que trabajan en la industria y la construcción. E igualmente continúan los recortes de temporales en el sector servicios. Así, tres de cada cuatro cotizantes que dejaron el sistema en febrero eran hombres, al tiempo que las mayores caídas de empleo en febrero se registraron en los sectores de la construcción, el comercio, la industria manufacturera, el transporte y la sanidad.

En cuanto a la contratación, los datos de febrero volvieron a contribuir a que en el último año los contratos indefinidos cayeran un 21% frente al descenso del 3,5% de los temporales.

Fuente: economia http://www.cincodias.com/articulo/economia/caida-actividad-recrudece-recorte-empleo-febrero/20120303cdscdieco_7/