La Xunta de Galicia realizó pagos a sus proveedores durante los ocho primeros meses del año por valor de 5.805 millones de euros en un tiempo medio de 30 días por factura. De este modo, Galicia, una de las comunidades que menos impagos y menos retrasos en los pagos acumulaba con sus proveedores, se ha convertido, incluso antes de que entre en vigor la nueva norma, en la primera autonomía que paga a 30 días. El presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, resaltó que estos datos demuestran que “es posible compatibilizar pagos con el mantenimiento de los servicios públicos” y que colocan a Galicia como una de las comunidades “más solventes de España”.

Ese desembolso, que equivale al 10,4 % del PIB regional, se ha dirigido, en primera instancia, a quienes necesitan más liquidez, como autónomos, pymes y entidades sociales para hacer frente en primer término a los gastos periódicos como nóminas, universidades, dependencia, ayuntamientos, centros educativos, transporte y libros de texto, antes de los relativos al ámbito social como hospitales, farmacia o discapacidad. De esta manera, de los 50 días de media en el pago de las facturas en septiembre de 2012 se ha pasado a 30 días actualmente, “por lo que es posible en plena crisis económica pagar y pagar mejor”, agregó. El Gobierno está ultimando el nuevo plan de pago de proveedores, que contará inicialmente con una dotación de 8.200 millones, frente a los casi 20.000 millones previstos inicialmente. Este dará prioridad a empresas relacionadas con la Sanidad y la Educación, pero sin dejar fuera a los proveedores de obras, servicios, suministros, concesión de obras y gestión de servicios públicos.

Esa cantidad procede de la línea de crédito de 7.000 millones contemplada en los Presupuestos Generales del Estado y de los 1.200 millones que no se gastaron en el anterior plan de pago. La ejecución del plan se articulará en dos fases. En la primera se dará prioridad a los proveedores de servicios básicos, es decir, a empresas relacionadas con la Sanidad y la Educación. En una segunda fase se atenderá a las necesidades de liquidez de los proveedores de obras y servicios. Con este plan, el Gobierno pretende poner el contador de la deuda comercial antes de que se implante la factura electrónica y el nuevo límite en el pago.

Fuente: economia http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624601/s/30d955e7/sc/33/l/0Lcincodias0N0Ccincodias0C20A130C0A90C0A50Ceconomia0C13783984740I6668150Bhtml/story01.htm