Ayer, en el circuito de Montmeló, y como tantos otros durante la pretemporada, los aficionados se apelotonan normalmente en la puerta del ‘hospitality’ de Ferrari para intentar pedir un autógrafo, una foto, o simplemente poder ver a Fernando Alonso durante unos segundos, los que se tardan en cruzar el espacio que separa el box del ‘hospitality’ del equipo. Para que pueda avanzar, varios miembros de Ferrari suelen rodear al piloto español para abrirle paso ante la gran cantidad de público que se abalanza sobre él.

En la jornada de ayer, tras terminar una larga simulación  equivalente a un gran premio, Alonso salió con cierto aire de cansancio hacia el hospitality del equipo. La escena habitual  en la que los miembros de Ferrari le escoltan con paso rápido se repetía entre el fervor de los aficionados. A los pocos minutos, volvió a salir camino del box.

“¡Alonso, Alonso!” Los gritos  delataban de nuevo la presencia del piloto español. Arropado por los “guardaespaldas” con uniforme rojo, se movía apresuradamente hasta cruzar una cinta a partir de la cual el público no tenía ya acceso. Cuando Alonso había traspasado esta, ya lejos del contacto directo con los aficionados, de repente, se oye un grito solitario:

Alonso sonriendo (Fernando Diego Abascal) “¡Fernando, eres un capullo!”

Una forma un tanto inusual de llamar la atención, desde luego. Alonso sigue andando unos pasos y, de repente,se gira y  vuelve sonriendo hacia la línea de seguridad en la que se apelotona el público.

– “¿Capullo? ¿Por qué?”

–  “Porque el niño lleva cuatro horas esperando, eres su ídolo, y además se llama igual que tú”.

–  “Pero yo es que llevo nueve horas aquí trabajando, y ahora tengo una reunión con todo el equipo…”, le dice el piloto español, sin perder la sonrisa, “pero no te preocupes, que me hago la foto con el niño”. Y mientras posa sigue diciendo, “si estuviera en un centro comercial os atendería encantado, pero es que estoy trabajando, y tengo ahora mismo una reunión con el equipo”.

Alonso se hace la foto, alguna más, y firma autógrafos a otros aficionados que aprovechan la ocasión. Y entonces, los aficionados empiezan a gritar y a aplaudir: “¡Viva Alonso!”, “¡Alonso máquina!” “¡Bravo campeón!”. A continuación, el piloto español volvió al box con sus ingenieros, que le esperaban para analizar la simulación de carrera.

Después, el aficionado que le insultó presumía a voz en grito, muy ufano y ante todo el que le quería escuchar, cómo le había llamado “capullo” a Fernando Alonso. Se sentía muy orgulloso. Desde luego, fue toda una hazaña de la que podrá presumir para contarla algún día a sus nietos.
Secuencia de la escena de este viernes (Fernando Diego Abascal)

Fuente: El Confidencial http://rss.feedsportal.com/c/32483/f/480388/s/1d1cdf91/l/0L0Selconfidencial0N0Cdeportes0Cformula10C20A120C0A30C0A30Cfernando0Eeres0Eun0Ecapullo0Eel0Erespeto0Eperdido0Eal0Ecampeon0E93669/story01.htm