• Iñaki Anasagasti: Sí, en tiempos de la malograda República española de 1931, esta aprobó dos estatutos de autonomía; el catalán en 1932 y el vasco en 1936, habiendo sido plebiscitado el gallego que no pudo ser aprobado por la sublevación militar. Este precedente les dio el rango en la discusión constitucional de 1978 de “nacionalidades históricas” e incluso marcó el acceso a las autonomías en artículos de la Constitución.

    Carlos Salas: No. Para hacer negocios en su propio país y crear puestos de trabajo, los empresarios tienen que lidiar con 17 regulaciones autonómicas (sin contar las municipales). Si los empresarios pudieran negociar con una sola Administración estatal, crearían más negocio y más puestos de trabajo. De esta manera, sería más rentable para ellos y para el país.

    Iñaki Anasagasti: El problema se suscitó inmediatamente después de haber aprobado las tres nacionalidades históricas sus estatutos, que desde siempre habían demandado su autogobierno, sufriendo persecución por ello bajo la dictadura, el llamado “agravio comparativo” y la necesidad de homogeneizar todo el proceso. El propio José Bono reconoció públicamente que se había hecho por presión militar.

    Carlos Salas: También hay que abordar el problema de la televisión pública, que es un servicio necesario, pero nunca será rentable. Basta con que tengamos una Radio Televisión Española a escala nacional que disponga de conexiones a las delegaciones territoriales. Sin embargo, contar con canales de televisión públicos autonómicos obliga a los contribuyentes de las comunidades autónomas a pagar dos veces por el mismo servicio, algo que resulta mucho más caro que mantener la televisión estatal.

    Iñaki Anasagasti: ¿Quién en 1977 hubiera pensado que Madrid iba a ser una autonomía con Parlamento, bandera, himno y competencias exclusivas? Absolutamente nadie. Y con este ejemplo sólo quiero poner encima de la mesa que fueron el PSOE y el PP los autores del actual desmadre autonómico pues presentándose como partidos vertebradores de España y sin partidos nacionalistas en las autonomías que dirigían han tratado de emular las demandas de autogobierno de aquellas nacionalidades históricas, duplicando servicios, teniendo televisiones propias junto a delegaciones en el exterior, cuando los servicios del propio estado, y la propia RTVE, hubieran hecho frente a estas y otras demandas.

    Carlos Salas: Desde Huesca hasta Ciudad Real o Castellón, las autonomías se han embarcado en obras públicas insólitas y nada necesarias como aeropuertos. Todos estos proyectos han arruinado a muchas cajas de ahorros. Y estas a su vez han tenido que ser rescatadas por el dinero de los contribuyentes a un coste elevadísimo. El Estado central solamente hubiera permitido aeropuertos basándose en los intereses del país en general.

    Iñaki Anasagasti: Si se quiere resolver la actual situación de duplicidad y gasto inflado, vuélvase al espíritu constitucional de 1978, establézcase con claridad que son nacionalidades y regiones, y procédase en consecuencia.

    Carlos Salas: En contra de lo que se piensa, en España no hay más funcionarios que en otros países de nuestro entorno. Francia, por ejemplo, tiene proporcionalmente muchos más. Pero el problema no es el número, sino la utilidad de estos puestos. Como decía José Bono: “¿Tiene razón que un municipio con menos de 500 habitantes tenga secretario, auxiliar, Policía…?”.

  • Fuente: inter http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/opinion/rentable-autonomico-20120311