“Transparencia” es una de las palabras más utilizadas por los portavoces políticos, peo también una de las deficiencias del sistema democrático en España. Mientras el Gobierno prepara una ley sobre esta materia, que según Mariano Rajoy permitirá conocer a los “enchufados con nombres y apellidos”, miles de ciudadanos exigen estos días a través de la Red algo tan simple como conocer las cuentas de las formaciones políticas.

El último informe hecho público por el Tribunal de Cuentas, órgano encargado de fiscalizar la contabilidad de los partidos, data del ejercicio de 2006 y, además, no se dio a conocer hasta 2010. Un retraso de cuatro años y, desde entonces, ninguna pista sobre los el funcionamiento de los grupos con representación parlamentaria, cuya principal fuente de financiación son las subvenciones públicas.

Por ello, más de 60.000 personas han firmado ya a través de la plataforma online Actuable para exigir que el Tribunal publique de forma actualizada los informes sobre la financiación de los partidos. “La Ley de Financiación de Partidos Políticos del año 2007 dispuso que los partidos deben presentar sus cuentas anuales antes del 30 de junio del año siguiente, y da un plazo de otros 6 meses al Tribunal de Cuentas para emitir un informe sobre la financiación de cada partido. Pero esto no está pasando”, recuerda el manifiesto de la iniciativa.

La firma de la petición conlleva el envío de una carta a Manuel Núñez, presidente del pleno del citado organismo, para que el Tribunal no siga “haciendo caso omiso a sus obligaciones legales”. Asimismo, la iniciativa ha saltado con fuerza a Twitter con la etiqueta #cuentasclaras, y ayer se convirtió en la principal tendencia (trending topic) de esta red social. “La transparencia es un pilar fundamental de la democracia. Si no hay transparencia, no hay democracia. En solo siete días decenas de miles de personas han pedido al Tribunal que cumpla con su obligación”, defendió Francisco Polo, director de Actuable.  

Los partidos muestran un gran recelo a la hora de desnudar sus balances, detallar qué sueldos pagan a sus dirigentes, precisar las donaciones privadas que reciben o explicar por qué las entidades bancarias les perdonan deudas. No obstante, según las subvenciones recogidas en el BOE, las formaciones se repartieron 64,8 millones de euros en 2011, hasta la disolución del Parlamento por las elecciones generales. El 80% del total correspondió a socialistas y populares, ya que la suma de PSOE y PSC superó los 30 millones; mientras que el PP obtuvo unos 27 millones.

La excepción de UPyD

Por su parte, IU recibió 1,4 millones; UPyD, 600.000 euros; CiU, 2 millones; y el PNV, algo más de 900.000 euros. Además, tras los comicios del 20-N, los dos grandes partidos se repartieron la mayor parte de los aproximadamente 41 millones que el Estado concede a los grupos con representación en Congreso y Senado.

No obstante, las cuentas del pasado año todavía tardarán en conocerse, dado que las de 2007, 2008, 2009 y 2010 permanecen ocultas. El partido que lidera Rosa Díez es el único que presume de publicar en su web todas sus cuentas, tanto las memorias correspondientes a los ejercicios anuales, como sus gastos en campañas electorales. 

Fuente: El Confidencial http://rss.feedsportal.com/c/32483/f/480388/s/1dbb3a93/l/0L0Selconfidencial0N0Cespana0C20A120C0A30C230Cel0Etribunal0Ede0Ecuentas0Eoculta0Elas0Edeudas0Ede0Elos0Epartidos0Epoliticos0Edesde0E20A0A60E94836/story01.htm