El Real Madrid afrontó sin el croata Luka Modric y sin el brasileño Casemiro la cita liguera contra el Villarreal y, a pesar del empate, el planteamiento alternativo no dejó sensación de insatisfacción.

Las ausencias hicieron que los blancos salieran con Mateo Kovacic y el colombiano James Rodríguez escoltando en el centro del campo a un Toni Kroos que esta vez tuvo que ejercer en la posición de pivote.

El alemán se mostró voluntarioso a la hora de sacar el balón desde atrás, jugando con los tiempos en busca de un resquicio en un Villarreal sólido que cerraba bien los espacios con los interiores Trigueros y Dos Santos. Por fuera, Cheryshev y Samu Castillejo colaboraban también en la tarea defensiva completando Bruno, por delante de la zaga, el 4-1-4-1 trazado por Escribá.

Dadas las circunstancias, Kroos necesitaba la colaboración de sus dos compañeros en la medular para la construcción en corto. James Rodríguez lo entendió pronto y comenzó a dejarse ver en las distintas distancias.

En el caso de Kovacic, se le notó más encorsetado aunque inteligente en la colocación. Las subidas de Marcelo por el costado zurdo y la necesidad de darle al conjunto un poco más de equilibrio dificultaban su progresión ofensiva, bien tapado como estaba además por Trigueros.

En los puestos de arriba, al igual que sucediera desde el pitido inicial, la BBC no respondía a un modelo estanco y sus integrantes se dejaban ver por todas las zonas del ataque para desconcierto de los castellonenses.

Mediada la primera mitad se alteró el diseño del triángulo de Zidane. Kroos seguía en el vértice más cercano a la portería propia pero Kovacic y James intercambiaron sus posiciones a fin de buscar electricidad en la banda izquierda.

Pareció funcionar la decisión, ya que los locales metieron una marcha más en el plano ofensivo. Incluso estuvieron cerca de adelantarse cuando, a la media hora, James puso un buen centro al área que cabeceó Cristiano abajo y detuvo con acierto Asenjo.

Después llegaría la lesión de Marcelo en el minuto 42, el 0-1 al transformar Bruno un penalti y el descanso.

De vuelta al trabajo los blancos se encontraron con el tanto del empate cuando Ramos remató con la cabeza un córner lanzado por James. Kovacic pudo también aportar algo importante, pero su asistencia la mandó fuera Benzema.

Empezó entonces a sufrir el Villarreal y a encontrarse más cómodo el eje blanco. Siguió desgastándose el colombiano, se liberó de las cadenas Kovacic y se mantuvo firme Kroos. Todo ello lo agradecieron los de arriba y la maquinaria madridista comenzó a funcionar de manera fluida.

No llegaban ocasiones de gran claridad pero sí se apreciaba un claro dominio territorial, con acercamientos constantes. Aún así se buscó desde el banquillo un revulsivo y, como sucedió ante el Sporting, salieron Lucas Vázquez y Morata en sustitución de Bale y Benzema.

Se mantuvo sin embargo la línea trasera, en la que Kroos tuvo que convivir con una tarjeta amarilla en los minutos finales. No hubo merma e incluso probó suerte desde lejos. Esta vez el gol de la remontada no llegó como ante los portugueses dejando un sentimiento agridulce en el madridismo.

Fuente: inter http://intereconomia.com/puntopelota/madrid-evidencia-no-genera-futbol-sin-modric-20160921-2232