• Para comenzar a rentabilizar la actividad en internet, es necesario contar con una página web o blog personal, lo que resulta sencillo debido a la multitud de alojamientos y plataformas, algunos gratuitos, disponibles en la red.

    Gracias a los avances tecnológicos, no es necesario un conocimiento avanzado de códigos HTML para abrir un blog, pues la mayoría de plataformas cuentan con editores visuales. Este es el caso de Blogger, la plataforma de Google que permite iniciar una bitácora digital, personalizando al máximo su estética y añadir todo tipo de gadgets- aplicaciones automatizadas, como un contador de visitas-, que harán el blog más atractivo y funcional.

    Una vez creado el website, es necesario “posicionarlo”: lograr que los buscadores, principalmente Google, lo consideren relevante para que aparezca en las primeras posiciones de los resultados de búsqueda y, así, conseguir un mayor número de visitas. Los visitantes son, por norma general, directamente proporcionales al número de ingresos potenciales que se pueden obtener en una página.

    Para posicionar una web es necesario informarse sobre las técnicas SEO, y mantenerse al día sobre las actualizaciones de estas pautas, de las que se puede encontrar amplia información en internet de forma gratuita.

    El método clásico: la publicidad

    Los medios de comunicación clásicos se sostienen, salvo raras excepciones, gracias a la publicidad, y en internet ocurre lo mismo. La publicidad es el método más extendido en la red para conseguir beneficios económicos, sin embargo, existen diversos métodos para insertar esta publicidad.

    Publicidad con ganancias por clic

    El ejemplo más conocido es AdSense, una aplicación de Google que permite incrustar publicidad relacionada con los contenidos de la página. Es uno de los sistemas de monetización de webs más utilizados. El beneficiario conseguirá ingresos cada vez que uno de sus visitantes haga clic en uno de los enlaces publicitarios incrustados.

    Publicidad tradicional

    Aquella que contratan empresas particulares o agencias de publicidad. Normalmente se acuerda un precio fijo, el tiempo que estará expuesto y el contenido del anuncio depende de la empresa o agencia.

    Normalmente, es el dueño de la página web quien ha de buscar una empresa interesada en anunciarse, por lo que con la llegada de la publicidad por clic, esta ha dejado de ser habitual.

    Afiliaciones

    Algunas empresas ofrecen a los administradores de webs un contrato de afiliación. El dueño de la web incrustará banners publicitarios que llevan a la página de la empresa, en donde se ofrece la compra de bienes o servicios. Para que la empresa acepte un contrato de afiliación, normalmente el contenido de la página tiene que estar relacionado con lo que ofrece la empresa.

    Una de las empresas que más utiliza este tipo de contrato es La Casa del Libro. Los dueños de páginas web pueden afiliarse mediante la web oficial y participarán de los beneficios si uno de sus visitantes accede mediante los anuncios a la web de la librería y hace una compra.

    Artículos encargados por empresasCuando una persona adquiere notoriedad en internet, es común que las empresas se pongan en contacto con ella para ofrecerle distintos pactos. Normalmente, las empresas buscan que un autor relevante escriba un artículo o post sobre sus productos.

    Artículos patrocinados

    Son aquellos por los que la empresa paga al dueño de la página para que se hable favorablemente sobre sus productos. Entre los internautas este tipo de referencias están mal vistas, por lo que la empresa suele exigir que no se mencione que se trata de un artículo por el que se ha recibido remuneración.

    Existen plataformas dedicadas a poner en contacto a bloggers con las empresas que desean contratar este tipo de publicidad, por ejemplo, Zync.es.

    Posts de evaluación

    Los posts patrocinados no deben confundirse con los artículos de evaluación, en los que la empresa no paga al dueño de la página por una opinión favorable, si no que le envía de forma gratuita sus productos para que los pruebe a cambio de que hable sobre ellos.

    Esta es una práctica muy extendida, por ejemplo, entre las empresas cosméticas y las llamadas gurús de Youtube. También hay webs que facilitan el contacto entre las empresas y los bloggers, como Bloguzz.com.

  • Fuente: inter http://www.intereconomia.com/noticias-negocios/claves/dinero-internet-un-blog-o-web-personal-20120316