Receta para la creación de los bitcoins. Pon en una misma olla los siguientes ingredientes. Varios países a los que les está prohibido usar el sistema PayPal de transacciones. Individuos que quieren hacer transacciones que no aparezcan en los canales normales financieros para no alertar a la policía. A esto añade una buena propaganda: es una moneda cool, es algo moderno, es algo revolucionario.

Una vez que yo creo esto, me reservo una buena cantidad de esta moneda. Dejo que la moneda suba de cotización. Siempre hay un número de primos que la comprarán creyendo hacer el negocio del siglo. Individuos que compran pequeñas cantindades de esta moneda, como podrían ir al bingo.

Una vez metidos estos ingredientes en la olla, dejo pasar el tiempo. Yo que he creado esta moneda, voy vendiendo cada año una cierta cantidad. En cierto modo, digan lo que digan las reglas, dispongo de cantidades ilimitadas de ella. El sistema es tan opaco, que nadie se va a enterar de lo que yo haga si estoy en el vértice superior del sistema.

Sé que algún día el sistema caerá, pero los beneficios anuales de mis ventas de bitcoin ya no me los quita nadie a mí, su creador. Cuando caiga todo este castillo de naipes monetario, atrapará a mucha gente que habrá perdido pequeñas cantidades de dinero, la mayoría probablemente menos de diez dólares. Por lo cual, tampoco me sentiré muy culpable. En el fondo, todos sabían que invertir en esta moneda, era como jugar a un juego de azar.

Ésta es mi explicación de lo que es bitcoin. Mucho más sencilla que las explicaciones oficiales. Pero, en el fondo, es esto y sólo esto. El resto es propaganda, y querer dar explicaciones muy complicadas para que nadie entienda que tras el decorado hay únicamente esto.

Unas últimas consideraciones, esta moneda no tiene nada de descentralizada. A no ser que descentralizar signifique que todo está en manos de su creador, manos privadas. Esta moneda no sustituye nada el sistema actual monerario. De hecho su creador ya se encargará de poner sus beneficios a buen recaudo en Suiza. Ningún país ha reconocido esta moneda. Dos países se han limitado a reconocer que las transacciones en bitcoins tienen que pagar impuestos. Tengo la fuerte sospecha que han sido los creadores de bitcoin los interesados en provocar esas resoluciones, para aparecer en los periódicos y tener un poco más de propaganda. 

¿Cuánto dinero hay realmente invertido en bitcoins? Nadie lo sabe, pero me atrevo a sospechar que sea una cantidad increíblemente exigua a pesar de la propaganda. Ni siquiera es descabellado pensar que sólo haya unos 500.000 euros en todo el mundo invertidos en esta moneda, o sea nada.

Al ser en gran parte un sistema de medio de pago, pero en el que que nadie se atreve a poner dinero en ello, quizá sólo existan esos 500.000 euros reales de inversores-primos. No hay forma de saberlo. Yo puedo crear una ingente de masa virtual de dinero si controlo la mayor parte de ella, y sé que sólo una mínima parte (menos de un 1%) va a ser transformable en dinero real.

Conclusión. Lo que hay detrás de los mecanismos profundos de creación de esta moneda (que ellos llaman minas), se acercan peligrosamente al Esquema Ponzi. Cualquier gobierno serio debería hacer lo posible para evitar esto antes de que se derrumbe dentro de unos años.
 

Fuente: inter http://www.intereconomia.com/blog/blog-padre-fortea/bitcoin-historia-un-fracaso-anunciado-ii-20130824